En coincidencia con la celebración del Día de la Independencia, los partidos de izquierda se movilizaron hoy junto a decenas de organizaciones sociales y sindicales hacia Plaza de Mayo para exigir la ruptura del acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y rechazar lo que definen como un “ajuste” en curso.
La actividad reunió a las agrupaciones del Frente de Izquierda-Unidad (Partido Obrero, PTS, MST e Izquierda Socialista), el Nuevo MAS de Manuela Castañeira, Libres del Sur y un conjunto de organizaciones de trabajadores y desocupados que son críticas de la gestión del Frente de Todos.
Entre las consignas de la movilización, además del rechazo al “ajuste” y el pacto con el FMI, las entidades convocantes plantearon el “apoyo a todas las luchas”, “la exigencia a las centrales sindicales para que rompan la tregua y convoquen a paro nacional” y un “plan de lucha por todas las demandas del pueblo pobre que cada día ve deteriorase más y más sus condiciones de vida”.
La marca de la izquierda tuvo momentos de tensión, ya que coincidió con otra convocatoria opositora a la gestión de Alberto Fernández y que fue impulsada desde las redes sociales. El malestar y los roces surgieron cuando las primeras columnas de la movilización, encabezada por las agrupaciones políticas, intentaban retirarse de la Plaza de Mayo para dejar ingresar a los manifestantes que provenían desde la 9 de Julio.
Los diputados nacionales del FIT-U Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Alejandro Vilca (PTS) señalaron que la renuncia del ministro de Economía, Martín Guzmán, “abrió una nueva etapa de la crisis y el FMI acaba de reforzar su meta de más ajuste en este segundo semestre: la clase trabajadora y los sectores populares tenemos que plantar nuestra voz y hacer escuchar otra salida”.
“Guzmán se fue, pero el Fondo se queda. La nueva ministra, Silvina Batakis, dijo que buscará continuar con el programa económico y que hay que cumplir el acuerdo: un acuerdo inflacionario, deliberadamente recesivo y que ata al conjunto de la economía a conseguir dólares para el Fondo”, sostuvo Myriam Bregman. En tanto, Nicolás del Caño subrayó que “ante la disparada de la inflación se otorguen aumentos de emergencia y que se actualicen salarios, jubilaciones y programas sociales”.
De parte del Partido Obrero estuvieron presentes la diputada Romina Del Plá, el legislador porteño Gabriel Solano, el dirigente Néstor Pitrola y Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, la agrupación de “trabajadores desocupados” alineada con la organización trotskista.
“Cristina Fernández reconfirmó que su participación en la designación de Batakis está al servicio de rescatar el pacto con el FMI, como la propia ministra dos días antes aseguró que viene a continuar. Un acuerdo que como ordenador de la economía nacional ha mostrado su completa inviabilidad”, dijo Gabriel Solano. “El país está en una desorganización económica de fondo, que la devaluación que promueve Cristina Fernández y ya está ejecutando Batakis no va a hacer otra cosa que profundizar”, agregó.
Celeste Fierro, dirigente del MST-FIT Unidad, cuestionó al Poder Ejecutivo por “hablar de independencia, mientras nos sometemos al FMI”. “Ayer se pagaron 1710 millones de dólares, plata que debería ir para educación, salud y trabajo genuino. Cambiando de figurita en el Ministerio de Economía pero no el proyecto económico, el ‘sueño inconcluso’ de un país soberano del que habló hoy Fernández, sólo queda en discurso”, afirmó en declaraciones públicas.