La Iglesia Católica llamó hoy a través del Te Deum del 25 de mayo a retomar el principio de su primer milenio "lo que afecta a todos debe ser tratado por todos" para dar valor al bien común, a la participación y a la solidfaridad, para, con ello, construir una patria mejor.
"Podemos correr el riesgo de entregar el destino de un pueblo entero en las manos codiciosas de unos grupos restringidos de poder, que olvidan y omiten, por sus interses particulares, que las decisiones son comaprtidas, y que no se tiene cuenta, verdadera y auténticamente, que lo que afecta a todos tiene también que ser tratado por todos", expresó al cerrar el Te Deum, Monseñor Larregain.
"El evangelio que acabamos de escuchar nos recuerda lo que dijo Jesús, que el espíditu santo nos revela la verdad acerca de Dios, de nosotros y de la comunidad", indicó.
"Pedimos al señor en este día, ser dóciles a su espíritu, dejarnos conducir por él en la verdad completa, para que recordemos, que podamos recordar siempre, nosotros, en nuestra vida las enseñanzas de Jesús, que las podamos comprender mejor y nos comprometamos a la construcción de una patria mejor", cerró.
Dentro de los actos oficiales que se realizarán el miércoles 25 por el 212º aniversario de la Revolución de Mayo, a las 10, el Solemne Te Deum fue presidido por el Obispo Auxiliar, en ausencia del Arzobispo de Corrientes, Moseñor Stanovnik.
Monseñor José Adolfo Larregain presidió la oración a Dios por la Patria, como es tradicional, en el Santuario de Nuestra Señora de la Merced, en presencia del gobernador y del vidcegobernador de la provincia.
El Arzobispo Stanovnik no pudo estar presente porque participa de la Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisión para América Latina, que comenzó de modo virtual en el mismo horario.
Los actos oficiales de este día iniciaron a las 8.30, con la colocación de ofrendas florales al pie del monumento al General San Martín en la plaza 25 de Mayo y continuaron con un saludo protocolar en Casa de Gobierno y un desfile Cívico-Militar por avenida Costanera.