Debido a los incendios en la provincia de Corrientes, en cercanía de Posadas, Misiones, detectaron la presencia de la especie ciervo Axis, considerada una especie invasora de relevancia nacional.
Personal especializado del Departamento de Fauna, de la Dirección de Biodiversidad y del Parque Ecológico El Puma del Ministerio de Ecología de Misiones, en conjunto con agentes de la Dirección de Defensa
Ambiental de la Policía, llevaron adelante una recorrida por la zona Sur de Posadas donde se denunció el avistamiento de ciervos Axis, una especie
exótica invasora que puede causar serios daños al medio ambiente.
El grupo encontró rastros de actividad de esos animales, como huellas, heces y lugares de reposo.
La comisión se entrevistó con vecinos para pedirles colaboración a fin de ubicar a los ciervos mencionados.
La zona inspeccionada se encuentra alrededor del kilómetro 7 de la ruta nacional 12.
La especie tiene presencia en la provincia de Corrientes, con poblaciones cada vez más numerosas.
Es originario de la India, Sri Lanka y Nepal. Fue introducido en varios países del este de Europa, Australia, Estados Unidos, Argentina, Brasil y Uruguay.
En Argentina está presente en las provincias de Corrientes, en la zona de Iberá, Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos.
Se encuentra además en condiciones de semicautiverio en Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Tucumán y Chaco (Castelll).
El Axis fue declarado como especie exótica invasora para la Argentina por Resolución Nacional 109/2021 en categoría 2 (de uso controlado).
Vive en pastizales y bosques abiertos y evita las zonas de vegetación muy cerrada. En el área de la guía se encuentra en pastizales, bosques del espinal y ambientes serranos.
Es gregario y normalmente se lo encuentra en manadas de 5 a 10 individuos, aunque a veces puede formar grupos de hasta 200 ejemplares.
La composición de las manadas depende del sexo y la edad; algunas están formadas por Individuos de ambos sexos y diferentes edades; otras están integradas sólo por machos adultos o por hembras adultas acompañadas por sus crías, en cuyo caso el grupo es conducido por una hembra adulta.
Normalmente descansa de día y está activo durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, pero en áreas perturbadas por la presencia humana puede volverse nocturno. Cuando se alarma emite un grito corto y agudo como un ladrido; a veces golpea el suelo con las patas delanteras antes de huir. No tiene una época definida de volteo de las astas. Los machos no delimitan un territorio, pero establecen un orden de jerarquía de acuerdo al tamaño corporal y largo de la cornamenta.
La dieta es herbívora e incluye pastos, flores, frutos y hongos.
No tiene una época de reproducción definida, pero el período de mayor actividad es en los meses de verano. Durante la brama el macho produce un aullido y se desplaza grandes distancias en busca de hembras en celo. La gestación dura unos 8 meses y la hembra generalmente da a luz una sola cría que pesa cerca de 3 kg. Al principio, cuando la madre se aleja para alimentarse, el cervatillo permanece oculto entre la vegetación, hasta que adquiere la suficiente fuerza para seguir a la manada.
El joven se vuelve independiente a los 12 meses, pero las hembras a veces permanecen con su madre hasta los 2 años. La hembra alcanza la madurez sexual entre los 14 y 17 meses de edad. En cautiverio llega a vivir 20 años.
Situación poblacional: En su área natural de distribución las poblaciones se han reducido por destrucción de los bosques y la competencia con el ganado doméstico. En Argentina fue introducido para la caza deportiva y con fines ornamentales, pues es uno de los ciervos más usados para embellecer parques y jardines.
Ingresó entre los años 1928 y 1930 en varias estancias de la provincia de Buenos Aires, en el partido de Magdalena, donde proliferó especialmente en las zonas de bañados y pajonales.
Se ha dispersado en una gran variedad de ambientes, desde pastizales hasta bosques y matorrales y en algunos campos ganaderos se contratan servicios de control debido a su proliferación.