( Por Jose Miguel Bonet*) Tuve la suerte de conocer al Dr Carlos Nino un trabajador inagotable por la libertad bien entendida.
En La División del Trabajo Social y El Suicidio, identificando el momento en el que los vínculos sociales se debilitan y la sociedad pierde su fuerza para integrar y regular adecuadamente a los individuos, generando fenómenos sociales tales como el suicidio,definición de anomia.
El concepto tuvo un gran impacto en la teoría sociológica y fue retomado por otros teóricos que lo aplicaron para estudiar diversas problemáticas. En particular, resulta interesante la perspectiva de autores tales como Talcott Parsons, Robert Merton, Harold Garfinkel, Herbert McClosky, entre otros.
Hay una norma, quizás la única, que parece aceptada por la mayoría de la sociedad argentina. Esa norma es la anomia. Es decir, el incumplimiento de la ley, de la regla…y de la norma. En fin, de todo acuerdo y pacto social, escrito o tácito. Si hay que frenar en la luz roja del semáforo paso de largo, si hay una velocidad máxima la excedo, si hay que usar barbijo no lo uso, si no se pueden realizar fiestas o reuniones sociales multitudinarias las hago de todos modos, si hay que respetar horarios de silencio es en esas horas en las que pongo música o hago batifondo al máximo volumen, si hay que pagar me cuelo, si me dicen “no” entiendo “sí”. Si soy gobierno prohíbo eventos masivos y de inmediato organizo un funeral para millones de personas en la misma Casa Rosada. Y así sin límites, en lo privado y en lo público. Hace un tiempo atrás el eminente jurista Carlos Nino (1943-1993) definió a esa extendida actitud como “anomia boba”. Lo hizo en Un país al margen de la ley, libro de dramática y desoladora vigencia. Esa anomia termina por perjudicar al propio transgresor, además de afectar al conjunto de la comunidad. En definitiva, decía Nino, la anomia es el fracaso de la democracia y a la larga termina en anarquía o dictadura. Para desgracia, dictadura ya tuvimos. La anarquía asoma a la vuelta de la esquina.
Al inicio de los años 90 el jurista argentino Carlos Nino escribió Un país al margen de la ley, un ensayo dirigido a poner en evidencia ciertos comportamientos anómicos muy arraigados en nuestra sociedad. Por anomia entendía la falta generalizada de apego al cumplimiento de las normas. Nino añadía que nuestra anomia era “boba” porque se trataba de acciones frustrantes para los mismos agentes que las ponían en ejecución. En estos comportamientos incluía la evasión en el pago de impuestos, la contaminación ambiental, el desorden en el tránsito, la economía informal, los comportamientos abusivos de algunos empresarios y las variadas formas de corrupción. También impugnaba nuestro presidencialismo monárquico, que se reflejaba en el comportamiento autoritario de nuestros presidentes.
Es recomendable la lectura , Un país al margen de la ley fue, desde su concepción, un libro muy especial dentro de la amplia obra de su autor, Carlos Nino. Al momento de escribirlo -inicio de los años 90- Nino se mostraba desencantado con los modos en que había evolucionado la vida política del país, luego de los primeros años de entusiasmo democrático. Un país al margen de la ley aparece, entonces, como un producto de aquel desencanto, a la vez que como un intento de reflexionar libre y creativamente sobre lo que evocaban los sucesos en curso."
ANOMIA BOBA: “Es la inobservancia de las normas por la acción colectiva que produce ineficiencia social” esta muy presente hoy!!!!
*desde Mburucuyá