( Por Jose Miguel Bonet*).. Asistimos a la velada del 2 de Mayo una caricia a los oídos,donde magicanrnte existío una confluencia del chamame y la opera,que resultó atractiva y hasta cautivante
Todos los artistas fueron muy profesionales y exprezaron con su música y su voz una traslación del corazón.
Haciendo un poco de historia la opera,si bien sus raíces se encuentran en el teatro griego -que más tarde diera origen a los dramas religiosos, las mascaradas cortesanas, las pastorales callejeras y los madrigales, entre otros- la ópera propiamente tal nació hacia 1580 en las cortes de Florencia. La diferencia respecto de esas manifestaciones preliminares es que en ellas la música era solo un acompañamiento secundario para el texto, mientras que en la ópera por primera vez se buscó dar expresión a los textos íntegramente a través de la música.
Las presentaciones de ópera en Italia comenzaron efectuándose en espacios cerrados, casas y cortes. Décadas después el espectáculo se abrió al público, lo que marcó un cambio histórico en el género (Pahlem, Kurt. "Ópera en Iberoamérica", en Imágenes de la música iberoamericana. Santander: Fundación Isaac Albeniz, 1992, p. 34), que ejemplifica el Orfeo (1607) de Monteverdi. Hacia el siglo XVII Italia se consolidó como la cuna de la ópera, desde donde se extendió, primero, a Francia, y un siglo más tarde, a Alemania y Austria.
Las óperas en Latinoamérica comenzaron a montarse en las capitales virreinales de México y Lima, dentro de palacios cerrados, antes de que existiesen las salas públicas. En 1778 se inauguró el primer teatro en Buenos Aires, llamado "Casa de las Comedias", con el estreno del Barbero de Sevilla. Algunos espectáculos llegaban a Lima y a Chile según la moda del Palacio de la Zarzuela en España, alcanzando mucho éxito. Hacia 1850 comenzaron a surgir los teatros de ópera propiamente tales en las grandes ciudades americanas, con estrenos montados solo algunos años antes en Italia y otros países europeos. También en esos años en Latinoamérica se fundaron los primeros conservatorios de música, abiertos a todos los habitantes del virreinato, incluidos indios y mestizos (Pahlem, op. cit., p. 35).
Hasta mediados del siglo XIX, en las óperas americanas predominaban las temáticas grecolatinas y todas estaban escritas en lengua italiana. Durante la segunda mitad de esa centuria, algunos compositores innovaron creando las primeras obras en español y portugués e incorporando personajes y argumentos de raigambre local. En 1870, de hecho, nació la primera ópera latinoamericana estrenada y aclamada en Europa: se trató de El Guaraní, del compositor brasileño Carlos Gomes, que representaba la lucha contra los invasores. Esta fue traducida más tarde al portugués desde el italiano, su idioma original. Las tramas de estas obras precursoras abordaron tópicos como la inmolación del héroe o de la heroína por lealtad a los suyos, la exaltación de Colón y el descubrimiento de América (Muguercia, p. 31). En Chile óperas como Lautaro, Caupolicán, y Bernardop O´Higgins, entre otras, siguieron esta línea temática hacia 1900.En las misiones jesuíticas a la ópera se la conocía como el ‘drama evangelizador’ y se constituyó en un aporte único al repertorio de América en los tiempos de la colonia, de acuerdo con la explicación de ‘La música en las misiones jesuitas de Sudamérica’. Afirma el documento que los actores de la obra eran los mismos aborígenes y que en la puesta en escena se insertaban elementos del mundo indígena como el vestuario, arco de flores, plantas selváticas, pájaros de gran colorido y animales salvajes.
El chamame fruto del mestizaje musical de los ritmos binarios y ternarios musical colonial,más la suma de los valses y la mazurca polonesa mas el fandando, dio como resultado el chamame.,En los siglos XII y XIV en España, las composiciones poéticas con versos de 16 sílabas se rimaban todos entre sí en forma asonante. Estos versos requerían de una censura que los dividía en dos hemistiquios de 8 (ocho) sílabas cada uno; la estructurta del romance español estructura que se sintetiza con la fórmula 8+8 que estaba plenamente vigente en los tiempos de "la conquista" y se difundió por todas las tierras en dominio de la corona. Ingresó a la región desde el Perú, adquiriendo matices regionales.
El chamame Musicalmente se caracteriza por una disposición musical polirrítmica en la que la estructura de apoyo (bajo-base) se ejecuta en pie binario (3/4), mientras que la melodía, es decir el canto como los instrumentos de rasgueo, se sobreponen melódica y tonalmente con el 6/8
En la velada ambos fueron estrella un matrimonio casi perfecto la ópera y el chamame!!!
*Desde Mburucuyá