Un violento episodio conmocionó este fin de semana a la localidad de Yerba Buena en la ciudad de San Miguel de Tucumán: un árbitro recibió un disparo durante un partido de fútbol amateur y el agresor está prófugo.
El hecho ocurrió este sábado por la tarde, cerca de las 15.10, en un partido del torneo de fútbol amateur que se desarrolla en el Club Las Cañas. De acuerdo al relato de testigos -jugadores, público y personas abocadas a la organización del torneo-, todo comenzó al finalizar el primer tiempo de uno de los encuentros. En ese momento el réferi a cargo del partido, Oscar Antonio Pérez, de 48 años, que estaba sentado en una mesa en su descanso del entretiempo, escuchó que alguien gritaba su nombre del otro lado del alambrado y se acercó para ver qué quería.
Tras una breve conversación con el sujeto, Pérez miró su celular, el hombre extrajo un arma y disparó dos veces. Al menos una de esas balas impactó en la espalda del árbitro, que cayó herido en el lugar y fue asistido de urgencia en medio del caos y la conmoción. Una ambulancia lo trasladó de urgencia al Hospital Padilla y luego al sanatorio Parque donde continúa internado en terapia intensiva.
El ábitro se acercó al alambrado durante el entretiempo y recibió un disparo (La Gaceta)
El ábitro se acercó al alambrado durante el entretiempo y recibió un disparo (La Gaceta)
El atacante, en tanto, escapó del lugar entre los cañaverales, donde habría subido a una moto, y todavía es intensamente buscado por los efectivos de la policía provincial.
Tras la violenta secuencia se cancelaron las actividades en el predio de presidente Perón, donde ocurrió el hecho, y en el del Club Jockey de Tucumán.
“En el lugar se encontraban los jugadores, que estaban por disputar el partido y el árbitro, con los asistentes de campo y el veedor. El referí estaba sentado en una mesa y se encontraba en la línea de la cancha lateral”, contó un testigo al diario La Gaceta. “De pronto él se levanta y se va sin ningún problema, como si la hubiera conocido a la persona. Estaba a la par de él. Entonces el árbitro dirigió la mirada al teléfono y se escucharon los dos estampidos. Todos dirigieron la mirada hacia ahí”.