“Lo que quedó claro es que fue una marcha de los sectores del campo que apoyan políticamente al PRO. De los dirigentes del campo, solo estuvo el ex ministro del PRO, Miguel Ángel Etchevehere y no adhirió la Mesa de Enlace. Eran todos opositores”, declaró un funcinario gubernamental al sitio Infobae
La protesta de ruralistas del sábado tuvo, con epicentro en Plaz de Mayo, pero replicada en otras ciudades del paìs, al menos dos lecturas inocultables,: la masividad y su onocatoria pro encimad e las organizaciones del sector
El Gobierno habilmente intenta profundizar la separación de las bases con sus respectivas conducciones legales para aislarlos y dejarlos pegados a un sector de la oposición
Desde el Gobierno subrayan que los convocantes de la movilización hacia el centro de la Ciudad de Buenos Aires no representaban orgánicamente a las entidades oficiales del campo, para contener a la Mesa de Enlace, integrada por la Sociedad Rural Argentina, Coninagro, la Federación Agraria y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), está a cargo el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez.
En las horas previas a la movilización, Domínguez subrayó y juró que el proyecto de impuesto de “ganancias inesperadas”, que busca gravar a las empresas que tengan rendimientos netos superiores los 1.000 millones de pesos, no impactará sobre los productores directos. Ya lo había aclarado antes, el ministro de Economía, Martín Guzmán.
La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, esbozó la línea oficial cuando promediaba la tarde del sábado. Evitó confrontar con el campo y eligió como adversario a la oposición. “La movilización organizada alrededor de una caravana de tractores protestó contra un proyecto de ley que aún no conocen y que no los involucra, ya que no hay productores que hayan facturado más de mil millones de pesos el último año”, señaló a través de un hilo de tuits.
Cerruti acusó a la dirigencia de Juntos por el Cambio de “no contribuir a la convivencia democrática” y de encabezar una protesta que esbozaba, en su “documento final”, una caracterización del “Gobierno legítimamente elegido por el pueblo como ‘vándalos y usurpadores’ y a los gobernadores como ‘indigna alianza de vasallaje feudal’”.
“Esto demuestra claramente las motivaciones políticas, y la decisión de Juntos por el Cambio de defender unívocamente a un puñado de empresas que se benefició de manera inesperada con la guerra en Ucrania”, expuso Cerruti en las declaraciones públicas. Y cuestionó: “Una vez más, como siempre lo han hecho, promueven la concentración del ingreso en manos de unos pocos y en desmedro de millones de argentinos”.