Un mensaje con fuerte contenido social pronunció el arzobispo de Corrientes monseñor Andrés Stanovnik en la tradicional "Vigilia Pascual" celebrada en la Iglesia Catedral de Corrientes
Stanovnik en su homilía mencionó a los " hermanos y hermanas que sufren por la falta de alimento, de abrigo, de una palabra cercana y amiga" y señaló que "en nuestra ciudad hay cada vez más personas en situación de calle que reclaman nuestra presencia cristiana y, sobre todo, la acción humanitaria de los organismos públicos".
Siguiendo con el mismo tema explicó que es insuficiente " el plato caliente que les brindan los jóvenes del Buen Samaritano a través de quienes se refleja la mano bondadosa de Dios y a quienes va nuestro reconocimiento y aliento", por lo que se requiere la asistencia del Estado
"Llevamos la alegría de poder encontrarnos presencialmente, lo que constituye un signo inconfundible de que fuimos creados para caminar juntos tanto en la Iglesia como en la sociedad. Y, al mismo tiempo, no olvidamos a tantos hermanos y hermanas que fueron marcados por el dolor a causa de la pandemia y a los que sufrieron las consecuencias de los incendios", dijo tambén.
Al “renovar nuestro bautismo decimos a Dios que estamos decididos a caminar juntos y a estar atentos a todo aquello que conspira contra esa nuestra vocación y misión”, concluyó