Exsoldados en malvinas se movilizaron en la Corte Suprema de Justicia para reclamr a la Corte Suprema se pronuncie sobre las torturas ejercidas a soldados de su propia tropa, durante el conflicto bélico de 1982. La causa fue impuislada desde Corrientes
Al respecto, el presidente del Centro el Veterano Ex Combatiente Islas Malvinas de Berisso (CEVECIM), Jorge di Pietro, apuntó: “Es una marcha para pedir justicia por los 40 años de impunidad”.
Por su parte, Ernesto Alonso, secretario de Derechos Humanos del CECIM (La Plata), señaló: “Nuestro pueblo debe saber lo que pasó con sus soldados en Malvinas”. Motivo por el cual buscan resolver un reclamo de Justicia de aquellos que fueron torturados durante la guerra.
Di Pietro hizo hincapié: “En Malvinas se cometieron delitos de lesa humanidad contra exsoldados conscriptos; entre ellas, las torturas”. Consecuentemente, “hace 40 años que estamos esperando que la Justicia se expida al respecto”.
En ese marco, aún por estos días cientos de víctimas de la violencia represiva durante la guerra esperan justicia y que se reconozca tales hechos como delitos de lesa humanidad. Sin embargo, la Cámara de Casación penal cedió frente a la defensa de los represores y volvió a negar que se trata de crímenes de lesa humanidad.
En la actualidad, la causa está se encuentra en manos de la Corte Suprema, la cual buscará resolver el nuevo agravio con el fin de que la misma avance y los exsoldados logren la tan esperada y necesaria justicia.
De esta manera, tras 15 años de iniciada la causa, se consiguió más de 170 declaraciones de víctimas y un centenar de militares denunciados. Por consiguiente, el Máximo Tribunal de Justicia resolverá si los hechos denunciados tienen que ser o no investigados como delitos de lesa humanidad.
En ese marco, Ernesto Alonso, resaltó que habrá más denuncias “a medida que muchos compañeros puedan romper ese mecanismo de imposición de silencio que hicieron durante la dictadura”. En ese sentido, manifestó: “Muchos hasta ahora no hablaron, sin embargo, nosotros fuimos testigos de hechos que todavía no están denunciados”.
El principal medio de tortura denunciado, que según el letrado aparece en la mayoría de los casos, fue el estaqueamiento a soldados a la intemperie. Además, entre la denuncias se encuentran torturas como el enterramiento de pie hasta el cuello en pozos que las mismas víctimas debían cavar. Esto sumado a la obligación de sumergirse en agua helada completamente desnudos; golpizas; picanas y la falta de provisión de elementos de subsistencia.
Al respecto, Alonso explicó: “Las prácticas eran para disciplinamiento de la tropa”. En ese contexto, tenían que procurar su propio alimento caminando kilómetros enteros para meterse en un depósito “o matar una oveja para comerla”, detalló.
Por otra parte, Alonso aseguró que sufrían castigos por medio de la tortura; la más común era la picana con los teléfonos de campaña, el sumergirse en agua helada y el estancamiento. Esta última consistía en “crucificar a una persona en el piso, sin abrigo, durante horas; sin protección mientras los británicos bombardean nuestras posiciones”, explicó Alonso.