El SENASA declaró un foco de garrapatas en un establecimiento de la provincia de Buenos Aires al que arribó una tropa de animales proveniente de la provincia de Corrientes en el contexto de la emergencia agropecuaria por los incendios. Desde la Fundación Correntina para la Sanidad Animal (Fucosa) reconocieron la situación y piden extremar nuevamente controles que se habían flexibilizado por los incendios.
El hallazgo fue hecho por agentes del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (Senasa) al inspeccionar la tropa que arribó amparada con su correspondiente documentación que da cuentas de un tratamiento precaucional contra garrapata en origen.
Tras detectar la presencia de garrapatas, los agentes del Senasa dispusieron de inmediato la interdicción del establecimiento, por lo que están restringidos los movimientos animales, asignándole estatus de foco por garrapatas al tiempo que indicaron el tratamiento de limpieza en coordinación con el productor, supervisando la implementación efectiva de este proceso.
Fue la entidad rural “Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa” (CARPAB) la que había denunciado la presencia de garrapata en hacienda enviada desde la provincia de Corrientes a Buenos Aires.
CARPAB emitió un comunicado en el que indicó que a pesar de las advertencias de esa entidad a las autoridades provinciales y el SENASA por la posible introducción de garrapata en hacienda que se moviliza desde el norte del país, esta se encontró en animales ingresados.
“Las autoridades sanitarias se comprometieron a un control estricto en la salida de las tropas desde el norte, pero sin embargo la garrapata llegó a una zona libre de esta enfermedad” remarcó CARPAB.
Se relaciona la situación a la decisión del SENASA de flexibilizar los controles para el movimiento de hacienda a fin de posibilitar el traslado de ganado desde la provincia de Corrientes que estaba siendo fuertemente afectada por incendios.
Corrientes es una zona zona endémica de garrapatas, no así Buenos Aires.
Sobre el tema, el presidente de la Fundación Correntina para la Sanidad Animal (Fucosa), Ignacio Martínez Álvarez, en diálogo con La Nación confirmó que varios productores de esa provincia enviaron hacienda infestastada, “aprovechando la flexibilización” de los controles en las rutas de la provincia de Entre Ríos.
“Hay culpables y hay que hacerlos responsables. Son oportunistas, que no representan más del 10% de los ganaderos de la provincia, que terminan lamentablemente perjudicando a ese 90% restante. Ojalá que no sea grave”, dijo a LA NACION.
Explicó que, hasta antes de la apertura que hizo el Senasa por la situación de emergencia productiva que pasaba la provincia, había una barrera sanitaria en Entre Ríos donde la policía rural capacitada, controlaba y, si encontraba garrapata en algún camión, avisaba a Fucofa, la entidad de sanidad entrerriana.
“Sea faena, feedlot o invernada, cualquier destino, iba un paratécnico y cuando constataba garrapata en algún animal, se rebotaba la hacienda y el camión se volvía. Con esto de la emergencia hubo una buena intención de abrir porque la provincia está sacando mucha hacienda tanto a faena como invernada a otras provincias y lamentablemente en algunos casos productores aprovecharon esta apertura del control para mandar tropas con garrapatas”, señaló.
En este contexto, contó que, como fundación han luchado mucho para mantener limpio el status en la provincia. “No nos hace nada de gracia esta situación. Se ha dado una apertura que debíamos haber utilizado con mucha más prudencia y al final fue como un ‘siga, siga’ que terminó arruinando una buena situación a futuro”, detalló.
“Cuando pasen estos movimientos de emergencia que tenemos en la provincia, Entre Ríos volverá a endurecer los controles y todo lo que se podría haber logrado con conversaciones se va a perder por culpa de algunos productores vivos, porque hay muchos que hacen las cosas bien”, añadió.