(Por Luis Alberto Serrano, desde España, para momarandu.com). No tengo claro, porque no soy experto, las razones de Putin para invadir Ucrania, pero si tengo algo de conciencia en lo que puede llegar a conseguir.
Recuerdo aquellos años de mi niñez en que oía hablar, sin saber exactamente que era, del Telón de Acero. Bueno, nos vendían que era la separación entre los países buenos como el nuestro y los malos “comunistas”.
Ese imaginario muro separaba a la Europa Occidental de la oriental en la que se encuadraban todos los países limítrofes con Rusia (Polonia, Rumanía, Hungría, Yugoslavia, etc.). Con la instauración de la Unión Europea en 1993, ese muro se trasladó hasta la frontera con los países de la extinta Unión Soviética consumado un par de años antes. Y como la OTAN (a la que pertenecen Estados Unidos y Europa) puede montar bases en los países miembros, acercaba más su influencia de ataque a Rusia.
La torpeza de Putin me parece extraña. No sé evaluarla. Está claro que al atacar y arrasar Ucrania va a obligar a los demás países con los que comparte frontera a posicionarse. O están conmigo o contra mí.
Quizás eso sea lo que busque. Pero puede encontrarse con la horma de su zapato. Ya, Moldavia y Georgia han pedido su adhesión a la Unión Europea con el fin de que, en breve, puedan estar al abrigo de la OTAN. Putin, con esta invasión y la amenaza de golpear a Suecia y Finlandia se esta quedando solo. Esta aislando a Rusia de la comunidad internacional.
El apoyo de China lo sostiene, pero se hará dependiente de él. Y eso hará que, con el tiempo, comience la invasión económica que realiza el país oriental con la misma estrategia que emplea en África. Lo digo, al tiempo verán.