En una sesión maratónica y tras los graves incidentes en las afueras del recinto, la Cámara de Diputados logró la media sanción del proyecto de ley que autoriza refinanciar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La votación arrojó un saldo 200 votos afirmativos, 37 negativos y 15 abstenciones.
Luego de haber mantenido su posición en el más estricto hermetismo durante toda la tarde, Máximo Kirchner y algunos diputados de su espacio optaron por bajar al recinto a último momento para votar. El lider de La Cámpora votó en forma negativa.
También se pronunciaron en contra del proyecto los diputados Libertarios -con fuertes discursos de Javier Milei y José Lus Espert- y del interbloque del Frente de Izquierda. La votación finalmente llegó pasadas las 3 de la madrugada tras 13 horas de debate.
Germán Martínez, el presidente del bloque del Frente de Todos fue el último en tomar la palabra y reconoció que el que se dio fue “un debate intenso” y que llegar al consenso requirió de “más de 20 intercambios”.
Martínez, defendió el acuerdo y recordó que el presidente Alberto Fernández dijo que “para poder pagar hay que crecer” y que ese es el camino que sigue este acuerdo con el FMI.
“Parece que algunas discusiones que estamos dando se dan sin contexto. Venimos aquí a hablar con nuestra verdad relativa, pero hay dos hechos objetivos, la decisión de cancelar la deuda con el FMI en 2006 y la decisión de la administración Macri de avanzar en una nueva instancia de endeudamiento con el FMI”, dijo Martínez.
También evaluó que “esta deuda es hija de una profunda crisis de la balanza de pagos”, y que “el proceso de los dos stand by vino acompañado con una devaluación que orillaba el 70%”.
“Hay que valorar el acuerdo de responsabilidades extendidas que alcanzó nuestro gobierno”, pidió el diputado santafesino.
Y cuestionó: “No terminamos de entender la importancia del tiempo que nos da este acuerdo para estar en mejores condiciones dentro de cuatro años y medio para afrontar esos pagos y lo vamos a hacer sin ajuste”.
Poco después, el santafesino respondió a Juntos por el cambio: “No creemos ni que la oposición sea rueda de auxilio, ni les estamos pidiendo que cogobiernen y, menos aún, que se hagan cargo de la política de nuestro gobierno”, les aclaró. “Les propongo que sigamos trabajando para que los hijos de nuestros hijos no sepan lo que es el FMI”, concluyó.
NO SE VOTA UN PLAN ECONÓMICO
Luciano Laspina, presidente del bloque del PRO, ratificó que el Congreso vota “aprobar la autorización del crédito” solamente, porque “era inaceptable sentar el precedente de un Congreso votando un plan económico de un gobierno”, consideró.
“No estamos votando un plan económico, no estamos votando el acuerdo de Guzmán y tampoco estamos votando aumentos de impuestos”, detalló. “No le digamos medias verdades a la gente porque eso es ser parte de la casta política”, reclamó.
Dijo también que votan a favor del proyecto porque no quieren “integrar el club de países en default por no votar lo que tenemos acá”.
“Es una irresponsabilidad absoluta. Han puesto a la oposición en esta trampa discursiva, pero vamos a salir bien parados”, proyectó.
“El Gobierno nos tendió dos trampas discursivas, el paquete de Martín Guzmán o el default y de esa trampa ya salimos, y la segunda trampa discursiva es la de decir que el ajuste que se viene es por culpa del FMI y eso es falso”, aseguró.
Para finalizar afirmó: “Se lo dije al expresidente de bloque (Máximo Kirchner), gobernar es pagar costos políticos”.
En tanto, Mario Negri, presidente del bloque de la UCR, dijo que Juntos por el Cambio está en el Congreso para “evitar que el sufrimiento de los argentinos en medio de la crisis no se profundice”.
“Si no estuviéramos nosotros acá el default era inevitable; hay que decirlo”, afirmó el diputado radical y también dijo tener “conciencia de que el Gobierno está atravesando un momento de debilidad y tiene una fractura política expuesta”. Pero advirtió: “Somos oposición, no estamos para cogobernar”.
Por eso, reclamó que “un presidente debe actuar con responsabilidad, con razonabilidad”. “En el FMI no se refinancia, es un nuevo crédito para pagar deudas anteriores y tienen la suerte de que les dan una ventajita de dos años”, aseveró.
“En el Gobierno no hay un acuerdo, y se pasaron dos años discutiendo qué hacían con el Fondo”, dijo respecto de la demora en las negociaciones con el FMI.
También apuntó contra el ministro de Economía, Martín Guzmán, que “quiso meter el programa de Gobierno de rondón, cuando la política se dio cuenta se fue a Houston a dar clases”. “Nos tuvo 15 días como novia despechada”, dijo.
“Quiso imponernos un proyecto para hacernos socios de un ajuste y le dijimos que no”, completó y entonces apuntó contra Máximo Kirchner por “no estar en la banca”. “En política hay que aguantar los trapos”, agregó.
Le pidió a los diputados más jóvenes que “no abandonen un gobierno”. “Cuando a un gobierno débil se lo debilita adentro empieza en un tobogán, se los digo por experiencia”, finalizó.