Este #8M se celebró el Día Internacional de la Mujer y, en ese contexto, se realizaron diversas movilizaciones en distintos puntos del país. Como sucede desde hace seis años consecutivos, el día arrancó con un “Paro Internacional Feminista Productivo y Reproductivo”, una iniciativa que recorre el mundo. La idea detrás de la huelga feminista fue ausentarse de las tareas cotidianas durante toda la jornada para visibilizar, entre otras cosas, el trabajo no pago que recae mayormente en las mujeres.
Después, en el marco del “Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras”, en la Ciudad de Buenos Aires se realizó una convocatoria en la plaza del Congreso de la Nación. Allí, a partir de las 16, distintas agrupaciones y colectivos de activistas feministas, como #NiUnaMenos, comenzaron a copar la zona bajo diversos lemas, entre ellos, “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos” y “La deuda es con nosotras y nosotres”, en referencia al debate en el Congreso de la Nación por el tratamiento de la ley que permita concretar el acuerdo con el FMI.
Alrededor de las 18 se realizó la lectura del documento firmado por las distintas organizaciones que convocaron al Paro Internacional Feminista 2022. En ese momento, los bombos dejaron de sonar u rato para después arremeter ante cada uno de los pedidos.
“(...) Hoy, 8 de marzo de 2022, el movimiento feminista ha vuelto a ocupar las calles masivamente. ¡Ni la pandemia, ni el empobrecimiento, ni la violencia machista que no toleramos más pudieron evitar que volvamos a decir que el 8 de marzo es el día internacional de la huelga feminista! (...) Hoy paramos y ocupamos las calles porque acá está la fuerza colectiva que nos permite resistir y luchar por el mundo que queremos, hasta que todo sea como lo soñamos. Paramos contra la violencia machista en todos los ámbitos. Basta de femicidios, travesticidios, transfemicidios y crímenes de odio. Los agresores no son enfermos, son hijos sanos del patriarcado. Paramos contra la precarización laboral de nuestras vidas, pauperizando y feminizando aún más la pobreza en nuestro país, que hoy tiene la cifra lacerante de un 60% de las infancias pobres. ¡No podemos dejar que les expropien el futuro! (...)”.
"Hoy paramos y ocupamos las calles porque acá está la fuerza colectiva que nos permite resistir y luchar por el mundo que queremos, hasta que todo sea como lo soñamos", dice parte del documento que se leyó en la plaza
"Hoy paramos y ocupamos las calles porque acá está la fuerza colectiva que nos permite resistir y luchar por el mundo que queremos, hasta que todo sea como lo soñamos", dice parte del documento que se leyó en la plaza
Pasadas las 19, la multitud comenzó a disiparse. Aun así muchos grupos de amigas eligieron quedarse sentadas en ronda en el pasto tomando mate o comiendo alguna hamburguesa. Otra prefieren caminar en busca de alguna de las batucadas que se armaron de manera espontánea sobre la Avenida Corrientes.
Hay ganas de bailar, de cantar, de gritar. Hay ganas de ser libres. “Me gusta venir acá porque me siento acompañada de personas que comparten mis ideales. Estar entre todas me hace sentir protegida”, dice una joven mientras se suma al baile. Bailar como estrategia para hacerle frente a la angustia que provoca pensar que mañana la que puede no estar es una misma.
“Feliz seré el día que no falte ninguna”, lo dicen los carteles y también lo gritan las mujeres. “Paren de matarnos”.