Corrientes, viernes 03 de abril de 2026

Sociedad Corrientes

Red de DDHH denuncia muerte de un joven con aparente compromiso policial

02-02-2022
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La Red Provincial de Derechos Humanos  de Corrientes "denuncia"  el deceso  de Luis Miguel Prado
 quien había sido detendo en el Barrio Güemes de la Capital Correntina. 

Según relata la  oganización de DDHH,  Prado, de 28 años, murió tras ser demorado el sábado 22 de enero, "golpeado por personal policial" en la Comisaría 5ta de Corrientes 

Tras ello, falleció en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Escuela el domingo 23.-

El operativo de  su detención tuvo lugar a raiz de "un presunto" altercado callejero  en  el Barrio Güemes, en inmediaciones de su domicilio, informó la organización humanitaria a momarandu.com 

"La familia lo vio a las dos horas, en la comisaria, sucio, mojado con una manguera, con esposas en pies y manos, muy lastimado, y sin tres dientes. No podía moverse por sí mismo y con dificultades para respirar. Lo poco que pudo decir a su madre (a quien la policía había ido a buscar a las 3,30 de la madrugada), es que la policía lo había golpeado", asegura DDHH.

"En confuso e irregular procedimiento de ahí es trasladado en móvil policial al Hospital de Salud Mental, donde la camioneta policial lo dejó abandonado. Volvió a su domicilio en la ambulancia del Hospital de Salud Mental y a las horas entró en estado de shock por lo que debió ser internado en Terapia Intensiva del Hospital Escuela, donde falleció el domingo 23 de enero a las 7 de la mañana" sigue la Red.

Se menciona que  la autopsia del Instituto Médico Forense determina  que su muerte fue por colapso cadiorespiratorio.

La familia espera que la Justicia esclarezca, no bien se constituyan como querellantes en esta muerte caratulada como dudosa.

"¿Se les fue la mano en la golpiza y querían sacarse el “problema” de encima, cuanto antes? Muchas irregularidades, el baño con manguera, los golpes, las fuertes esposas, el traslado y abandono en el hospital. San Francisco",  señala la Red de DDHH.

Añade que este accionar demuestra lo peligroso de las “demoras” en sede policial, donde no hay causa ni contralor de por qué la policía detenga lo que es parte de las atribuciones policiales que establece el Código Contravencional y la ley Orgánica de la Policía.