Usuarios de redes sociales se expresan hoy por más respeto hacia el personal sanitario y horarios de vacunación extendidos a 24 horas con guardias rotativas, tras registrase agresiones contra una enfermera en el Centro de Vacunación instalado en el Club Pingüinos de la Ciudad de Corrientes.
Estas expresiones giran en torno a un duro descargo difundido por la hermana de la enfermera agredida a través de su cuenta de Twitter, en el que califica a los agresores, entre los cuales uno ha sido detenido por el servicio de seguridad, de "irrespetuosos" y "maleducados"
En el mismo tono, usuarios en esa misma red social y en Facebook se expresan con pedidos de mayor respeto hacia el personal sanitario, pero también para que la autoridad sanitaria adopte una medida urgente de refuerzo a los horarios de vacunación y los extienda a 24 horas con guardias rotativas.
Otros usuarios señalan que esto, que ha sucedido en el Centro de Vacunación montado por el Ministerio de Salud Público en el Club Pingüinos de la Ciudad de Corrientes podría seguir ocurriendo u ocurrir también en los centros de testeos, donde en la semana se ha visto filas de espera de hasta medio kilómetro.
En este sitio, según indica la versión policial del hecho, un sujeto de 28 años identificado con el apellido Toledo, golpeando las rejas de ingreso, insultó al personal policial y sanitario, luego de que el centro de vacunación comunicara, antes de tratar su turno, que el horario de trabajo había concluido.
El sujeto, según se informa, tras manifestar su protesta, finalmente fue vacunado por el personal sanitario, pero luego demorado por el servicio de seguridad e informado del inicio de una causa contravencional en su contra.
El mensaje en Twitter, que en pocas horas ha logrado difusión viral, advierte que el personal de salud "trabaja desde las 7/8 de la mañana hasta las 18/19 horas si las cosas salen bien" y que "de lo contrario no tienen horario fijo para salir".
"Ellos también se cansan, también tienen hambre, sed, tienen familia, y sobre todo merecendescansar o decir basta llegado un horario", sostiene.
"No solo están mal dormidos y maltratados, sino que además deben tratar con todo el respeto del mundo a aquellos que se van a patotear, a gritar o a escupirlos", afirma.