Corrientes, viernes 24 de abril de 2026

Política País

Argentina pagó al FMI vencimiento por 1.900 millones de dólares

23-12-2021
COMPARTIR     
 Argentina canceló este miércoles un vencimiento de unos USD 1.900 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) correspondiente a la deuda que por USD 45.000 millones contrajo el anterior gobierno en 2019.

"Es un débito automático que se realiza con la apertura de los mercados en Nueva York", apuntó una fuente oficial.

El balance de reservas del Banco Central reflejó al pago al ubicarse al cierre de la jornada en US$ 39.153 millones, 1.956 millones por debajo de las informadas en la víspera.

El Ministerio de Economía aún no emitió información sobre la operación.

Para el pago se aplicaron parte los Derechos Especiales de Giro (DEGs) que el país recibió en agosto, producto de una ampliación de capital dispuesta por el organismo.

A fines de ese mes la Argentina obtuvo 3.055 DEGs, equivalentes a 4.334 millones de dólares, que pasaron a formar parte de las reservas.

Durante septiembre, se afectaron 1.884 millones al pago de la primera obligación derivada del crédito stand by, que ahora está sujeto a revisión, y en noviembre otros 388 millones.

En 2022 la Argentina tiene obligaciones a saldar con el FMI por 19.000 millones, con una fuerte concentración en el primer trimestre. En enero opera un vencimiento de 1.360 millones de dólares y en febrero otro por 600 millones.

Pero la mira está puesta en marzo cuando se afronte una cuota de 2.900 millones de la divisa estadounidense, que además se solapa con una obligación comprometida con el Club de París.

De allí que el Gobierno se encuentra urgido de cerrar un nuevo acuerdo con el FMI que despeje el horizonte de vencimiento con el organismo e incluso otorgue un plazo de gracia para la devolución.

De cerrar el pacto con el organismo con sede en Washington en forma automática se encadena la renegociación con el Club de París para reformular deudas por unos 2.400 millones.

Pese a encontrarse en plenas negociaciones, el Gobierno no podía incluir en una eventual restructuración la obligación que vencía hoy.

Si no hubiese pagado caía en default con el organismo y debía iniciar un proceso diferente y muchísimo más engorroso para regularizar la situación.