Corrientes, jueves 05 de febrero de 2026

Política Mundo

Cruciales elecciones en Chile

19-12-2021
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Dos melos ideológicos se enfrentan en una votación que atrae todas las miradas en América latina.
El duelo entre la izquierda de Gabriel Boric y la derecha de José Antonio Kast se presenta como la más importante en 30 años en el país trasandino. La gran incógnita será el nivel de participación electoral.
18.12.2021
Santiago, Chile (EFE y ANSA) - Chile celebrará este domingo las elecciones presidenciales más trascendentales de los últimos 30 años, en las que el ex líder estudiantil de izquierda Gabriel Boric y el derechista José Antonio Kast competirán para relevar al conservador Sebastián Piñera.

Unos 15 millones de personas están llamadas a acudir a alguno de los 2.500 locales de votación, que desde ayer se encontraban custodiados por las fuerzas se seguridad, explicó el ministro del Interior, Rodrigo Delgado.

Las últimas encuestas coinciden en que Boric ganaría el balotaje con entre 5 y 14 puntos de ventaja, aunque los expertos afirman que el panorama es muy incierto teniendo en cuenta el estrecho margen entre los dos candidatos registrado en primera vuelta, de apenas 2 puntos porcentuales.

A esto se suma que la participación de la última votación fue tan sólo del 47% y que según los últimos pronósticos, difundidos el pasado 4 de diciembre -último día en que la ley permite publicar sondeos-, existía un gran porcentaje de indecisos.

De acuerdo con la encuestadora Cadem, una cuarta parte de los chilenos del censo seguía sin tener clara su preferencia o no acudirá a las urnas.

En la campaña para la segunda vuelta, Boric y Kasta modificaron sus estrategias. El primero se acercó más al centroizquierdia con el objetivo de consolidar el voto llamado progresista, y no sólo el de los militantes más extremos.

Kast hizo una operación similar, renunciando a algunas de sus promesas de la primera vuelta, como la eliminación del Ministerio de la Mujer. Pero su prédica se mantuvo en una intención polarizadora que, a juicio de algunos expertos, podría no alcanzarle para captar el voto de indecisos y moderados.

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DOS MODELOS­

El que fue durante décadas el país más estable de Latinoamérica deberá elegir entre dos candidatos que traen bajo el brazo propuestas más drásticas que las de los grandes bloques de centro-derecha y centro-izquierda que se repartieron el poder desde el retorno a la democracia en 1990.

Diputado de 35 años y líder de una alianza entre el Frente Amplio y el Partido Comunista, Boric tiene un programa que apunta hacia un Estado de bienestar parecido al europeo, con acento feminista y ecologista.

Es el candidato de los "cambios profundos" en materia de jubilaciones, educación y salud, y representa a la parte de la sociedad chilena que participó en las masivas y violentas protestas de 2019, recordó María Cristina Escudero, politóloga de la Universidad de Chile.

Kast, de 55 años, católico ferviente y líder del derechista Partido Republicano, es partidario de defender el modelo actual con leves cambios en el liberalismo aplicado durante el régimen de facto (1973-1990).



Contrario al matrimonio igualitario, al aborto y defensor de cavar una zanja en la frontera para evitar el paso de migrantes irregulares, Kast se ha declarado admirador de Jair Bolsonaro y Donald Trump.

Forma parte de un clan familiar que tuvo estrechos lazos con el gobierno de Pinochet y sus promesas de "orden y seguridad" lo llevaron a ser el candidato más votado durante la primera vuelta en noviembre, con un 27,9% de los sufragios.

En este panorama, quien llegue a la presidencia y asuma el cargo en marzo de 2022 por un período de 4 años, deberá suturar las heridas que dejó la crisis social de 2019 y la ola de intransigentes protestas igualitarias que causaron una treintena de muertos y pusieron en jaque al Gobierno actual y a las fuerzas de seguridad.

También tendrá que encabezar la implementación de las normas de la nueva Constitución que comenzó a redactarse este año y que podría entrar en vigor en 2022 en caso de aprobarse en un plebiscito de salida.

Otra de los problemas más urgentes será el de atender las necesidades de una clase trabajadora exigida económicamente tras la pandemia y a la que se le terminan este año las ayudas sociales, además de encarar una inflación no vista en décadas.