Corrientes, jueves 05 de febrero de 2026

Política Mundo

Denuncian crímenes de guerra en salida de EEUU e Afganistán

16-12-2021
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Un nuevo informe del grupo de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) expuso “crímenes de guerra y atrocidades” cometidos durante la caída del Gobierno afgano y el retiro de tropas de Occidente el pasado agosto.

La organización responsabiliza a los talibanes, que ahora controlan el país, al Ejército de EE. UU. y a las fuerzas de seguridad locales, de los ataques que causaron sufrimiento a gran escala a los civiles.

Cuatro meses después de que el mundo observara los desesperados intentos de los afganos por abandonar su país, Amnistía internacional detalla el infierno para cientos de ciudadanos atrapados en la violencia desde todos los frentes.

El grupo de derechos humanos denuncia que se cometieron “crímenes de guerra y atrocidades” durante la caída del gobierno del entonces presidente Hamid Karzai, cuando los talibanes retomaron el poder y Estados Unidos concluyó el retiro de sus tropas, tras 20 años de ocupación.

"Los meses previos al colapso del gobierno en Kabul estuvieron marcados por repetidos crímenes de guerra y un incesante derramamiento de sangre cometidos por los talibanes, así como por las muertes causadas por las fuerzas afganas y estadounidenses", aseguró Agnes Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, luego de que la organización publicara un informe que recoge las denuncias.

El reporte indica que a medida que los fundamentalistas recuperaban terreno, capturaban, detenían, torturaban y asesinaban a minorías étnicas y religiosas, antiguos miembros de las fuerzas armadas o a todo aquel que consideraran simpatizante de la Administración depuesta.

"Las casas, los hospitales, las escuelas y las tiendas se convirtieron en escenas de crímenes, muchos murieron y otros resultaron heridos en repetidas ocasiones", agregó Callamard.

Ejemplo del terror que los talibanes sembraron entre la población, Amnistía Internacional relata que el pasado 6 de septiembre los extremistas buscaron puerta a puerta a supuestos colaboradores del anterior gobierno y ejecutaron a seis personas.

Sin embargo, varios testigos señalaron que ninguna de las víctimas formaba parte de las fuerzas de seguridad del país como sospechaban los fundamentalistas

Ese mismo día, cuando las fuerzas talibanes atacaron Bazark, una ciudad en la provincia de Panjshir, los combatientes talibanes capturaron a casi 20 hombres, a quienes torturaron y privaron de alimentos y agua durante al menos dos días.

"Los cuerpos se exhibieron públicamente, exacerbando el miedo en la población"

El martes 14 de diciembre, la ONU informó que hay "acusaciones creíbles" de más de 100 ejecuciones extrajudiciales en Afganistán desde la toma de control de Kabul el 15 de agosto, y la mayoría fue atribuido a los talibanes.

"Entre agosto y noviembre, recibimos acusaciones creíbles de más de 100 asesinatos de exfuerzas de seguridad nacionales afganas y otros asociados con el anterior gobierno", subrayó la Alta Comisionada adjunta de derechos humanos de la ONU, Nada Al-Nashif.

Al-Nashif dijo que estaba profundamente preocupada por los continuos informes de tales asesinatos, pese a la supuesta amnistía general que los talibanes anunciaron después de llegar al poder.

"En varios casos, los cuerpos se exhibieron públicamente. Esto ha exacerbado el miedo entre esta importante categoría de la población", agregó.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de los talibanes, Abdul Qahar Balkhi, respondió que están "plenamente comprometidos" con el decreto de amnistía y negó las acusaciones.

Las acusaciones contra las tropas afganas y de EE. UU.

Pero los ciudadanos no solo sufrieron por los talibanes y su temida violencia por la que son recordadas sus décadas anteriores al mando del país, sino también por aparentes excesos de las fuerzas armadas de Estados Unidos y Afganistán.

El informe registra cuatro ataques aéreos en los últimos años, en los que murieron un total de 28 civiles, incluidos 15 hombres, cinco mujeres y ocho niños y otras seis personas resultaron heridas.

Según Amnistía Internacional, tres de esos ataques probablemente fueron llevados a cabo por las fuerzas estadounidenses y uno por la Fuerza Aérea afgana.