Cuando se cumplen dos semanas desde que la caravana de miles de migrantes salió desde Tapachula hacia la capital de México, la multitud ahora avanza hacia Tuxla Gutiérrez, en lugar de dirigirse a Oaxaca como tenían previsto.
Este sábado, los migrantes reanudaron su camino desde el municipio de Arraiga, en el suroccidente de Chiapas y muy cerca de la frontera con el estado de Oaxaca. Su objetivo es continuar a la Ciudad de México y así lograr su anhelado sueño de pisar suelo estadounidense.
La caravana avanza a paso lento y con el ánimo decaído tras la muerte de uno de los suyos a manos de la Guardia Nacional, además del reciente enfrentamiento con las autoridades que dejó varios detenidos.
"Vamos cansados, pero seguiremos, primeramente Dios, para llegar a nuestro destino, dijo Ángel Lara, migrante de Honduras que viaja con su familia, quien también añadió que “esta caravana busca que les ayuden a llegar a la Ciudad de México porque la mayoría ya va con ampollas en la planta de los pies, niños enfermos y mujeres deshidratadas". En el parque central de Arriaga, los migrantes aprovecharon para descansar y recibir atención médica.
La caravana migrante cerró este sábado su segunda semana de travesía por el sur de México, cambiando la ruta: en lugar de ir por Oaxaca continuarán hacia Tuxla Gutiérrez, capital de Chiapas.
Según cuentan algunos de los migrantes, una vez lleguen a la ciudad de Tuxla Gutiérrez, tendrían que caminar al menos 135 kilómetros de carretera en zonas despobladas, descansar en alguna comunidad que se encuentren en el camino y hacer constantes paradas breves en gasolineras.
Los migrantes cuentan que al ver que la situación se tornó violenta, empezaron a lanzar piedras a las fuerzas de seguridad.