Corrientes, lunes 04 de mayo de 2026

Sociedad País

Tercera entrega de la entrevista a Mavys Álvarez

28-09-2021
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Este miércoles se emitió la tercera parte de la entrevista de América Teve de Miami a la mujer que tuvo un noviazgo v con el jugador, cuando era menor de edad, en Cuba. 

Durante los años que estuvo viviendo en La Habana para tratar su adicción a las drogas, Diego Maradona mantuvo un noviazgo violento con Mavys Álvarez. La historia, que fue revelada por primera vez por Teleshow, no pasó inadvertida en ningún lugar del mundo. Ella tenía 16 años cuando se la presentaron al jugador. Hoy la diferencia de edad y la disparidad de poder, de posibilidades y de dinero ponen en contexto que se trato de una relación abusiva.

 En las entregas anteriores, la cubana reveló cómo fue su primer encuentro con el futbolista, y profundizó en esa relación abusiva que la llevó, entre otras cosas, al consumo de drogas y a una cirugía estética para modificar su cuerpo, en pos de lograr una imagen más sexy, sin las autorizaciones, ni el cuidado necesario para una menor de edad, ni el acompañamiento de adultos responsables.

En la tercera entrega, la cubana se refirió a la relación con Fidel Castro, a quien vio por primera vez cuando el futbolista le pidió que lo acompañara a su partido homenaje, realizado el 10 de noviembre de 2001 en la Bombonera. “La única manera de viajar era o con el permiso de los padres siendo por lo menos de 18 años, o mediante Fidel. Él me llevó y fuimos con dos objetivos: uno que le vendiera una casa en La Habana o Varadero, y la otra, que me permitiera viajar al partido de homenaje”, señaló la mujer.

El periodista le preguntó por una casa que estaría a nombre del astro en Cuba. “No conocí la casa, pensé que no le habían regalado la casa porque Diego la quería comprar, no sabía de la existencia de la casa hasta ahora”; afirmó. Y sobre su salida de Cuba para asistir al partido, Mavys señaló que solo bastó la firma de su madre y no hizo falta que lo haga también su padre, aunque ella tenía 17 años. “Fidel dio su autorización y no hizo falta la firma de mi papá”, reconoció.

Respecto al encuentro con Castro, Mavys relató: “Conversamos de todo. De cómo nos conocimos, aunque tampoco le dijimos tan específicamente como nos conocimos, solo que en Varadero. Hablamos de mis estudios, qué pensaba hacer en el futuro, en qué escuela estaba, qué carrera pensaba escoger”, enumeró la mujer.


“Tengo entendido que Castro te pasó el brazo por encima”, intervino el periodista. “Sí, eso fue bien gracioso”, admitió Mavys. “Él (por Castro) me pasa el brazo por encima y le dice que cómo había conocido a una chica tan bonita como yo.. Diego le quita el brazo y le dice ‘bueno, bajando, bajando’, y Fidel se echa a reír. Y empezaron a hablar de todo, de pelota, de fútbol, a intercambiar palabras de eso”, señaló.

Finalmente, la charla giró hacia cuestiones políticas. “Tengo entendido que Castro quería que Maradona fuera un líder político de Argentina. ¿Escuchaste en algún momento hablar de eso a Diego?”, preguntó Pentón. “Es posible que le gustara un poco la política, pero la verdad es que no se mucho respecto a eso”, reconoció Mavys.

REVELACIONES ANTERIORES

Mavys Álvarez, la cubana que mantuvo una relación sentimental a los 16 años con Diego Maradona durante los años que el astro vivió en La Habana para tratar sus adicciones, habló con América Noticias, el noticiero de América TeVé del canal 41 de Miami.

Entrevistada por Mario J. Pentón, Álvarez ofreció todo tipo de detalles sobre su relación con Diego, al que conoció cuando ella apenas tenía 16 años, luego de que un hombre la interceptara mientras paseaba por Matanzas y le ofreciera acompañar a una estrella deprimida.


“Al principio pensé que quien me proponía eso estaba loco. Era un cubano. Después supe que era el salvavidas del hotel. En el carro, a unos pasos, nos miraba Carlos Ferro Viera, amigo de Maradona. Estuvieron más de una hora convenciéndome de que era importante ayudar a Diego, que era una figura mundial, amigo de Cuba y que estaba deprimido. Y finalmente acepté”, dijo Mavys Álvarez, a modo de introducción de un relato sobre lujos vedados al común de la población en la Cuba castrista.


Luego de que aceptó la invitación, la llevaron hasta un hotel en Varadero, una geografía totalmente desconocida para ella, ya que los cubanos tenían prohibido entrar a esas áreas destinadas por el régimen para los turistas.


“En el hotel me recibió Guillermo Esteban Coppola, un amigo de Maradona. Ahí me asusté muchísimo porque estaba en toalla y pensé lo peor. Unos minutos después me recibió Maradona. Conversó mucho conmigo y me dio confianza. Me cayó bien. Nunca se propasó. Me invitó junto a mi familia al día siguiente a cenar al palacio Dupont”, reveló.

Desde entonces pasaron cinco años, en los que Diego afianzó su relación con Mavys, a esa altura testigo de los lujos prohibidos para sus compatriotas. “Yo era una niña. No tenía maldad ninguna. Él era un extranjero, un rico y se había fijado en mí. No podía decirle que no. Era un privilegio ser su novia”, señaló.


El noviazgo se encaminó tanto, al extremo de que Diego llevó a Mavya a La Pradera, el Centro Internacional de Salud que el régimen cubano puso a su disposición.

Allí había dos casas: una para él y Mavys; otra para sus amigos.

“Mi mamá no lo tomó nada bien –contó la mujer-. Tampoco mi papá. Pero a esa edad uno suele ser muy rebelde y no tener en cuenta el criterio de los padres. La vida con Maradona era muy loca: fiestas, discotecas. Me llevaba a comer…. Nunca imaginé que después me metería en las drogas de la que me costó tanto trabajo salir”.

“Al cabo de estos años me da pena de mí misma saber que tenía 16 años y fui parte de todo eso. Pero fue una experiencia más que tuve en la vida. No escogemos lo que nos toca vivir. Simplemente me dejé llevar”, redondeó.

En la reanudación de la entrevista, Álvarez aclaró que ella siempre se negó a participar se fiestas sexuales, a pesar de que Diego se lo propuso.

Por último, Mavys aseguró que ella nunca ejerció la prostitución: “Él me cayó bien. Me deslumbró. Fue una relación consentida”.

SEGUNDA PARTE
Yo intentaba, pero no podía salir. Era una espiral. Cuando salía de la droga me refugiaba en el alcohol”, contó Mavys sin poder contener las lágrimas. Ella había vivido casi tres años junto a Maradona en La Pradera, el centro de rehabilitación en el que se encontraba el futbolista. Y en ese tiempo cayó en las adicciones, de las que no le resultó nada fácil salir.

Sobre cómo se inició en el consumo de cocaína, la mujer explicó: ”Diego me llevó a la droga cuando tenía 16 años, no había cumplido los 17. En varias ocasiones él trató, estábamos en la habitación y él me insistía...Al principio no, al principio me decía que si lo tocaba que me mataba y todo eso. Pero después de un tiempo sí, como que se sintió solo y no le gustaba hacerlo solo. Entonces insistió mucho, mucho, mucho...Todos los días. Hasta que llegó un punto en que sí, lo probé con tal de que me dejara tranquila”.


Álvarez contó que eso sucedió cuando llevaban unos seis meses de relación. “Yo no le veía lógica a eso”, dijo. Y dejó en claro que el hecho de haber probado la droga para complacer a Maradona fue “el error más grande de mi vida”. Sobre cómo conseguía Diego la cocaína en Cuba, en tanto, Mavys dijo que no sabía como la entraban, pero que había un muchacho llamado Roberto que se la conseguía en la Habana cuando ya no tenía.

”Salir de la droga fue bastante difícil. La droga me dio muchas alucinaciones. También estuve algunas horas en el hospital porque me deshidraté. No podía ni levantarme de la cama para poder ir al baño”, relató la mujer, haciendo referencia al CIMEQ (Centro de Investigaciones Médicas Quirúrgicas), un hospital dedicado a la élite cubana, donde han sido atendidos Fidel Castro, Hugo Chávez y, recientemente, Florencia Kirchner. ¿Si en algún momento pensó en escaparse de ese proceso? “¡No podía! Ya estaba adicta, no podía parar...No podía parar”, confesó Álvarez en medio de un ataque de llanto.

Según explicó Mavys, Maradona fue quien le propuso agrandar su busto, una cirugía que se concretó durante su visita a Buenos Aires, en el mes de noviembre del año 2001. “Él me empezó a decir que si no quería agrandármelos, que me iba a ver mejor. Quería que me operaran en Cuba, en la casa en donde estábamos. Y yo le dije que no porque tenía miedo de que la operación saliera mal, hubiera algún peligro de infección o algo. Entonces él decidió operarme en Argentina”, aseguró.

Y luego detalló que, para ese entonces, ella tenía 17 años y no contaba con la autorización de su madre para ser intervenida quirúrgicamente. “Me hicieron los análisis de todo en el hotel donde estaba. Y me opero. Fue muy difícil la operación porque la herida se me abrió debido a las locuras de Diego. Entonces tuve que quedarme más tiempo: yo iba por veinte días y estuve dos meses y medio, aproximadamente. Fue bonito conocer otro país, pero me tocó en una etapa bien difícil”, señaló.

Finalmente, Mavys contó cómo llegó al Palacio Presidencial a conocer al mismísimo Castro de la mano de Maradona. “Él me llevó, fue con el objetivo de que le vendiera una casa en Cuba, en La Habana o en Varadero”, dijo. Y dejó planteada la incógnita de cómo fue su encuentro con el comandante, algo que se verá este miércoles en la próxima entrega de la entrevista.