El Departamento de Justicia presentó una nueva denuncia contra la firma china por presunto robo de secretos comerciales y violaciones de los derechos de autor, así como de colaborar con Irán y Corea del Norte de manera encubierta. Huawei desestimó las acusaciones.
Una nueva acusación reaviva la disputa entre Estados Unidos y Huawei. El Departamento de Justicia levantó nuevos cargos contra la empresa de telecomunicaciones china por presunto robo de secretos comerciales y la supuesta colaboración con los Gobiernos de Irán y Corea del Norte, sujetos a sanciones internacionales.
Este nuevo paquete de denuncias presentadas el miércoles 12 de febrero ante un tribunal federal de Brooklyn reemplazó a uno anterior, que se había registrado en 2019.
En total, el Departamento de Justicia presentó 16 cargos de conspiración por robar información comercial confidencial y violar los derechos de propiedad intelectual, con el objetivo de sacar ventajas sobre sus competidores y ahorrar costos en investigación y desarrollo.
De acuerdo con la presentación, Huawei se habría apropiado indebidamente de un código fuente de un enrutador de Internet, tecnología para antenas de celular y robótica.
Con ese fin, según la acusación, la compañía habría recurrido a "acuerdos de confidencialidad con los dueños de la propiedad intelectual" para luego quedársela y reclutar a empleados de otras empresas para que ellos filtraran la información de sus antiguos empleadores.
En el detalle de episodios concretos, el expediente recoge los casos de un ingeniero de Huawei que presuntamente se robó un brazo robótico de una empresa rival en Washington en mayo de 2013, o el de un empleado que, durante una feria comercial en Chicago en 2004, fue encontrado en medio de la noche sacando fotos a los circuitos internos en el stand de una firma de tecnología.