El arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, expresó al dar su homilia en honor a la Virgen de la Merced, patrona de la Ciudad de Corrientes, que el hambre, la falta de trabajo y la intolerancia claman por ser abordadas con la misma urgencia que la pandemia de coronavirus.
"La gente también pide que se actúe con urgencia ante otras pandemias, como el hambre, la falta de trabajo, la intolerancia. Nada debe interponerse a dar respuestas", expresó el arzobispo de Corrientes.
"Que María nos enseñe a ser obedientes, a aprender a escuchar al otro y colocarnos en el lugar del otro", sostuvo en alusión a los referentes políticos. "La humildad es la virtud de los fuertes", subrayó.
"Todos quienes tenemos un nivel de representación debemos estar al servicio del bien común", sostuvo.
La tradicional celebración religiosa, realizada en el atrio de la Parroquia frente a plaza 25 de Mayo, contó con la participación de los vecinos de la ciudad que se congregaron para rendir honor a la patrona de la ciudad cumpliendo con todos los protocolos sanitarios. Agentes sanitarios del Gobierno de la Provincia y del municipio estuvieron presentes para garantizar las medidas de bioseguridad.
Por la Municipalidad de Corrientes, participaron el viceintendente de la Ciudad de Corrientes, Emilio Lanari, y el Gobierno de la Provincia el ministro de Hacienda y Finanzas, Marcelo Rivas Piasentini, la diputada provincial Ana Pereyra. Además, estuvo el presidente del HCD de Corrientes, Alfredo Vallejos, junto a los ediles Florencia Ojeda y José Romero Brisco. También participó de la ceremonia religiosa el Subsecretario de Cultura de la Municipalidad, José Sand.
Stanovnik, además, recordó cuando el general Manuel Belgrano entregó su bastón de mando como Jefe del Ejército del Norte a la Virgen de la Merced, y calificó a ese gesto como una muestra de "humildad plena".
"Eso es humildad plena: no atribuirse las victorias como propias sino de Dios, de la mano de María para alcanzar la libertad por todos queridas", expresó.