La Casa Blanca anunció el levantamiento de las restricciones de viaje para los ciudadanos completamente vacunados procedentes de la Unión Europea y de Reino Unido, entre otros países.
Esta decisión supone una victoria diplomática para Londres y Bruselas, que llevaban semanas de negociaciones con Washington, y una respuesta a la presión del lobby turístico dentro del propio país.
Estados Unidos finalmente relajará sus restricciones de viaje. Las fronteras del país se volverán a abrir para los ciudadanos completamente vacunados procedentes de la Unión Europea (UE) y Reino Unido, después de un año y medio de tener prohibida la entrada al país.
La decisión fue anunciada este lunes por la Casa Blanca, tras meses de intensas negociaciones entre Washington, Londres y Bruselas. Sin embargo, aunque la prohibición general se ha levantado, aquellos que deseen viajar al país norteamericano tendrán que presentar una prueba negativa, realizada en las 72 horas anteriores al vuelo.
"Esta exigencia de vacunación pone en marcha la mejor herramienta que tenemos en nuestro arsenal para mantener a la gente segura y prevenir la propagación del virus", remarcó Jeff Zients, coordinador de la respuesta a la pandemia de la Casa Blanca, durante una rueda de prensa virtual.
El acuerdo entrará en vigor a partir de noviembre y forma parte de la campaña de apertura internacional de la Administración de Joe Biden. Las restricciones a viajeros internacionales también estaban generando malestar dentro de Estados Unidos, debido a que ciertos sectores, como el turístico, han registrado pérdidas millonarias.
Junto a UE y Reino Unido, también se ha levantado la restricción de entrada a Estados Unidos a ciudadanos procedentes de Brasil, China, Irán, Sudáfrica e India.
La decisión del Ejecutivo de Biden se considera una victoria diplomática, especialmente para la Unión Europea. El mantenimiento de las restricciones de viaje a viajeros procedentes de los 27 estados europeos había generado tensiones y acusaciones de "no reciprocidad", ya que los estadounidenses completamente vacunados y con una PCR negativa pueden ingresar en suelo de la UE desde julio.
Además, los dirigentes de Bruselas denunciaron lo arbitrario de la restricción, debido a que los índices de contagio y vacunación de los territorios vetados eran mucho mejores que los de otros países a los que Estados Unidos no ha impuesto limitaciones. Es más, la tasa de vacunación de la población adulta en Estados Unidos es del 65,8 %, mientras que la de la Unión Europea supera ya el 70 %.
"Las intensas negociaciones han dado sus frutos, y la fuerza de trabajo de la UE seguirá trabajando con la Administración de Biden en otros temas importantes, como las cadenas de suministro", dijo Thierry Breton, comisario de la Unión Europea, a través de las redes sociales.
Tras el anuncio de este lunes, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, reconoció que las medidas eran "confusas" e "injustas", razón por las que se decidió suprimirlas.
Las medidas fueron lanzadas durante el gobierno de Donald Trump con el inicio de la pandemia en 2020 y permanecieron vigentes con la llegada al poder de Biden en enero de este año. Desde que las normas entraron en vigor, solo habían podido viajar desde los países afectados ciudadanos estadounidenses y sus familiares más cercanos o extranjeros con visados especiales.
Para los que no cumplían con estos requisitos, la única opción era pasar 14 días en algún país sin restricciones antes de viajar a Estados Unidos.