El ministerio público a cargo del fiscal Adrián Casarrubia avanzó en la etapa probatoria del caso por el doble homicidio de Sergio y Julio Canteros en el predio del gaucho Gil en Mercedes.
La investigación penal abierta por el doble homicidio de Milton y Sergio Canteros atribuido a una mafia en disputa territorial en el predio santuario del gaucho Gil, dónde además se investiga a la asociación civil que administraba ese espacio por supuesto lavado de dinero, avanza sobre el testimonio de más de cuarenta personas, en su etapa probatoria.
La investigación penal, además intentará confirmar la participación en el hecho de los once individuos ya imputados, con un estudio de ADN que cotejará la sangre de las víctimas con fluidos en las prendas secuestradas a quiénes ya han sido señalados presuntos homicidas.
Las pericias, según se desprende este miércoles desde la Fiscalía, abarcarán, además, un exámen pormenorizado de cinco registros de imágenes en video, y de todos los estudios toxicológicos llevados a cabo sobre los sospechosos tras su captura.
Milton Canteros, de 64 años, y su hijo Sergio Canteros, de 33 años, ambos muertos, se encontraban en un terreno de la ruta 123, tratando de evitar que un grupo de aproximadamente diez personas invadiera y usurpara el lugar.
Sergio murió el 6 de agosto pasado, cuando ocurrió el enfrentamiento, agredido de veintidós puñaladas. Su padre murió el lunes 9, tras tres días de agonía, por la misma causa.
La investigación, sobre el supuesto de lavado de dinero se extiende sobre la administradora del santuario, identificada como Ramona Villalba, a quien familiares de las víctimas señalan como "titular de una mafia" con propiedades y autos de lujo, drogas y armas en su poder, que regentea entre cincuenta y trescientos puestos ambulantes sin fiscalización junto a la ruta 123, y "autora intelectual" del doble crimen.