Analistas financieros consultados por medios nacionales relacionan las fuertes subas que se produjeron en las acciones de empresas argentinas en la Bolsa de Valores y caídas en el riesgo país a la histórica derrota del Frente de Todos en Corrientes. La victoria de la alianza oficialista correntina fue tomada en relación al descontento con el Gobierno nacional.
El Merval y Wall Street festejaron la derrota del Frente de Todos en Corrientes con fuertes subas en las acciones, según estimaciones de especialistas financieros.
El resultado en Corrientes insinuó que algunas encuestas nacionales están alejadas de la realidad y que el voto “bronca” será el protagonista de las elecciones de legisladores de noviembre.
El aplastante triunfo de Valdés fue leído como una contundente señal contra el intervencionismo y regulacionismo de la economía que promueve Alberto Fernández y su partido; y, como tal, se tradujo en alzas de dos cifras en las empresas más afectadas por los controles gubernamentales: Edenor, sin más, trepaba hasta 24% en la bolsa de Nueva York, para luego retacear el alza al 15,8%; Transportadora Gas del Sur, 6,1% Edenor, 5,6%.
IRSA Propiedades fue la que más se aceleró con una suba del 22%, mientras que Despegar y Ternium, en el otro extremo, mostraron bajas del 0,5% y 0,3%, respectivamente.
Los bancos también reflejaron el entusiasmo: el ADR de Supervielle subió 11,3% y el de banco Francés, 9%; el papel del Macro también se apreció 8,6% y el del grupo financiero Galicia llegó a subir 7,4% y cruzó los 11 dólares por primera vez desde agosto del año pasado.
Al respecto, el analista de mercados Francisco Uriburu explicó a LPO que: "Los ADRs ya venían subiendo porque la percepción general es de descontento y polarización en las elecciones que vienen deberían forzar cambios en la política monetaria. Con un cambio de conductas, la situación de las principales empresas cotizantes debería mejorar y permitirles ir recuperando márgenes de utilidades que les permitieran reinvertir y generar empleo".
Con mucho menor entusiasmo, los bonos también se sumaron a los festejos. El AL35 subía 2,1% en dólares y el GD35 avanzaba 2%. En consecuencia, el riesgo país cayó a la zona de los 1513 puntos básicos, el menor valor desde el 14 de junio pasado.
Incluso si el Gobierno reviera las restricciones al financiamiento para el sector privado, la confianza en la capacidad de repago de la deuda no se vio sensiblemente alterada por el resultado electoral. En este sentido, el mercado espera no solo un acuerdo con el FMI, sino un programa económico que cree la capacidad de pago a los privados, un reclamo de los bonistas a lo largo de toda la negociación con Guzmán.