Corrientes, miercoles 01 de abril de 2026

Cultura Corrientes

16 de Agosto, hace un año que el padre Julián no viene a los escenarios, por Dr. José Miguel Bonet

16-08-2021
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Una vez le preguntaron a este humilde y gran poeta Español, Don Antonio Machado.

¿Piensa usted que el poeta debe escribir para el pueblo, o permanecer encerrado en su torre de marfil –era el tópico al uso de aquellos días– consagrado a una actividad aristocrática en esferas de la cultura sólo accesibles a una minoría selecta?. Él contestó con estas palabras, que a muchos parecieron un tanto ingenuas: «Escribir para el pueblo –decía un maestro– ¡qué más quisiera yo! Deseoso de escribir para el pueblo, aprendí de él cuanto pude, mucho menos –claro está– de lo que él sabe. Escribir para el pueblo es, por de pronto, escribir para el hombre de nuestra raza, de nuestra tierra, de nuestra habla, tres cosas de inagotable contenido que no acabamos nunca de conocer. Y es mucho más, porque escribir para el pueblo nos obliga a rebasar las fronteras de nuestra patria, escribir para los hombres de otras razas, de otras tierras y de otras lenguas. Escribir para el pueblo es llamarse Cervantes, en España; Shakespeare, en Inglaterra; Tolstoi, en Rusia. Es el milagro de los genios de la palabra. Tal vez alguno de ellos lo realizó sin saberlo, sin haberlo deseado siquiera. El día llegará en que sea la suprema aspiración del poeta. En cuanto a mí, mero aprendiz de saber, no creo haber pasado de folklorista, aprendiz, a mi modo, de saber popular.

Me pareció que esa respuesta definia a Julian en persona,ya que el en sus poemas o en su vida misma,era la expresión de su raza,de nuestra tierra y de nuestra habla,fíjense uds, que en todas sus obras hay un pantallazo de ellas a las que Julian con su magistral destreza en la escritura las mimaba como nadie,él veía la cultura, desde dentro, quiero decir desde el hombre mismo, no pensaba ni en el caudal, ni en el tesoro, ni en el depósito de la cultura, como en fondos o existencias que puedan acapararse, por un lado, o, por otro, repartirse a voleo, mucho menos que puedan ser entrados a saco por las turbas, defender y difundir la cultura es una misma cosa: aumentar en el mundo el humano tesoro de conciencia vigilante. ¿Cómo? Despertando al dormido. Y mientras mayor sea el número de despiertos...

Para él la cultura ni proviene de energía que se degrada al propagarse, ni es caudal que se aminore al repartirse; su defensa, obra será de actividad generosa que lleva implícitas las dos más hondas paradojas de la ética: sólo se pierde lo que se guarda, sólo se gana lo que se da.

Julian era un maestro todo el día, enseñaba al que no sabe; despertaba al dormido; llamaba a la puerta de todos los corazones, de todas las conciencias; y como tampoco es el hombre para la cultura, sino la cultura para el hombre, para todos los hombres, para cada hombre, de ningún modo un fardo ingente para ser levantado en vilo por todos los hombres, de tal suerte que tan sólo el peso de la cultura, pueda repartirse entre todos,nos vuelve a recordar Don Antonio Machado.

El poeta popular es el que convierte reflejar el alma de ese pueblo en sus versos y que el pueblo se apodere de ellos, los haga suyos, los convierta en rezo diario.

Hoy hace un año que no lo vemos en los escenarios y esta pregunta .

Como se fue el maestro,
la luz de esta mañana
me dijo: Va un año
que el Pai Julian no esta en los escenarios.
¿Murió?... Sólo sabemos
que se nos fue por una senda clara,
diciéndonos: Háganme
un duelo de labores y esperanzas.
Sean buenos y no más, sean lo que he sido
entre ustedes: alma.
Vivir, la vida sigue,
los muertos mueren y las sombras pasan;
lleva quien deja y vive el que ha vivido parte de su existencia.


Extraído del homenaje a Giner de los Ríos.

Desde la Cátedra Libre del Chamamé,le decimos Padre Julián gracias siempre por su aporte alegre y desinteresado cargado de gran humanismo siempre,para con este espacio que la Universidad tiene para nuestra música vernácula.

*Responsable de la Cátedra Libre del Chamamé de la Unne.