Un total de diez hombres, entre ellos tres ex miembros de fuerzas de seguridad, fueron condenados hoy a penas de entre 7 y 17 años de prisión por el denominado "Operativo Sapucay", mediante el cual se desbarató en 2017 una banda dedicada al narcotráfico internacional que operaba desde Itatí, mientras que dos acusadas resultaron absueltas.
La pena más alta impuesta esta tarde por el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 recayó sobre un preso que lideraba las maniobras desde la cárcel, Carlos Alberto Bareiro, quien fue considerado "coautor" de los delitos de "transporte y comercio agravado de material estupefaciente" y "jefe" del de "asociación ilícita".
A juicio oral llegaron 12 acusados para quienes los fiscales Diego Iglesias, Juan Patricio García Elorrio y Martín Uriona pidieron penas de 3 años y tres meses a 18 años de cárcel.
Todos están imputados por “asociación ilícita, tráfico ilícito de sustancias estupefacientes -en la modalidad de comercio-, en calidad de coautores, agravado por haberse servido de menores de dieciocho años de edad y por la intervención de funcionarios públicos”. Por su parte, Bareiro está sindicado como el líder de esa estructura criminal y por eso se reclamó la pena más alta.
En un principio hubo 45 acusados para el debate, pero 33 firmaron acuerdos de juicio abreviado con la fiscalía y pactaron penas de tres años y medio a 12 de cárcel.
Estos acuerdos fueron firmados, entre otros, por el ex intendente de Itatí, Natividad “Roger” Terán; y su ex viceintendente, Fabio Aquino; quienes recuperaron la libertad en septiembre de 2019 tras pactar condenas a 3 años y 3 años y ocho meses de prisión respectivamente.
ESTRUCTURA CRIMINAL
La investigación que derivó en la “Operación Sapucay” se realizó en Comodoro Py 2002, a raíz de operativos contra la venta de droga en barrios de emergencia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y por escuchas telefónicas y otras evidencias se rastreó a la banda hasta Itatí, Corrientes.
Durante el alegato, los fiscales consideraron acreditado acreditado que la asociación ilícita realizaba contactos con proveedores de la República de Paraguay para luego ingresarla a través del río Paraná, a la altura de la ciudad de Itatí. En este marco, explicaron, la organización acopiaba el material estupefaciente en las cercanías de la localidad de Ita Corá, localizada sobre el margen paraguayo del río y en múltiples islas presentes en la zona, desde donde era introducido posteriormente mediante embarcaciones a Argentina. En las 39 causas conexas y vinculadas a la organización se incautó (entre 2011 y 2017) un total de 18 toneladas de marihuana en 28 procedimientos.
Luego, describieron los fiscales, la sustancia ilícita era acopiada en cargamentos en distintos puntos de la localidad de Itatí y sus alrededores, en zonas agrestes, oculta entre la vegetación. Añadieron que, finalmente, la estructura criminal, que contaba con diversos vehículos de pequeño, mediano y gran porte, instrumentaba la distribución y la comercialización de las sustancias estupefacientes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Chaco, Santiago del Estero y Catamarca. Según la acusación, la organización contaba con diversos objetos logísticos, como pequeñas embarcaciones, una gran cantidad de teléfonos celulares, armas de múltiples calibres y proyectiles.
En las intervenciones de las comunicaciones telefónicas que fueron expuestas en las audiencias como parte de la prueba, los acusados empleaban palabras como “dorado” y “surubí”, o frases como “tengo el pescado a 300” haciendo alusión a los cargamentos de material estupefaciente, o bien “lechuga” o “verdes” para referirse a los efectivos de las fuerzas de seguridad.