Protestas y sospechas de disputa territorial, mafia y lavado de activos ocupan hoy en la Ciudad de Mercedes a las autoridades de Seguridad en plena investigación por un doble homicidio de padre e hijo ocurrido en el predio del Gaucho Gil.
"Estamos trabajando con la justicia enla investigación, con el fiscal, la policía está haciendo lo suyo, y después hay otras medidas que hay que analizar. Yo vengo acá para interiorizarme, para avanzar en lo que sea necesario, para ir a fondo en esta investigación", dijo este martes en una breve rueda de prensa, el ministro de Seguridad de la Provincia, Juan José López Desimoni, en Mercedes, donde familiares y allegados de las víctimas cortan la ruta frente al predio del Gaucho Gil en reclamo de justicia.
"Vamos a dejar que continúe la investigación", subrayó.
"Estamos viendo alternativas para otras situaciones que nosotros estamos trabajando. He venido a conversar con Jesica (familiar de las víctimas), ella tiene la información que yo transmití. Necesitamos mantener la paz social, en el sentido de buscar alternativas, porque hay un estado de derecho, y cada estamento tiene que ocuparse de las competencias que le corresponde", afirmó.
"Nosotros, todo el mundo conoce lo que el Gaucho Gil, en términos de devoción, representa. Si hay hechos delicitivos, de los que está en conocimiento la Policía, obviamente que se interviene, y se pone en conocimiento a la Justicia", respondió López Desimoni consultado si los conflictos en el predio del Gaucho Gil eran objeto de tratamiento policial momentos previos al enfrentamiento que derivó en doble homicidio.
"Eso veremos, no hubo ninguna orden específica para levantar ningún destacamento", agregó, consultado sobre la ausencia de fuerzas policiales de ese sector.
"Son cosas que tiene que investigar el fiscal, sobre las que tiene que avanzar la justicia", sostuvo en alusión a la posible existencia de un autor intelectual del doble crimen, además de los ya identificados como autores materiales.
"Pido que mantengamos la paz social", reiteró.
"Este tema tiene varias aristas, y vamos a trabajar sobre todas las aristas", sostuvo .
Por el hecho hay siete personas detenidas y se abrió una investigación por lavado de dinero a la administradora del santuario.
La disputa que terminó con un padre y su hijo muertos a puñaladas por creyentes del Gauchito Gil, según la primera versión del hecho , habría sido por terrenos que querían ser usurpados.
Milton Canteros, de 64 años, y su hijo Sergio Canteros, de 33 años, ambos muertos, se encontraban en un terreno de la ruta 123, tratando de evitar que un grupo de aproximadamente diez personas invadiera y usurpara el lugar.
Sergio murió el viernes pasado, cuando ocurrió el enfrentamiento, agredido de veintidós puñaladas. Su padre murió ayer, lunes, tras tres días de agonía, por la misma causa.
La investigación, que ha quedado a cargo del fiscal Adrián Casarrubia además, se extiende sobre el supuesto de lavado de dinero contra la administradora del santuario, identificada como Ramona Villalba, a quien familiares de las víctimas señalan como "titular de una mafia" con propiedades y autos de lujo, drogas y armas en su poder, que regentea entre cincuenta y trescientos puestos ambulantes sin fiscalización junto a la ruta 123, y "autora intelectual" del doble crimen.