Tres bomberos murieron mientras trabajaban para sofocar un incendio en un departamento de un edificio en la localidad bonaerense de Caseros, partido de Tres de Febrero, informaron fuentes policiales.
Las víctimas fatales son Cristian Ragazzoni (36), quien murió antes de llegar a un centro de salud; Gabriel Fedelli (49), fallecido poco después de ingresar para ser atendido; y Pablo Silva (47), quien se encontraba internado en "estado crítico", precisaron las fuentes consultadas.
El siniestro se produjo en el cuarto piso del edificio situado en Avenida San Martín 1351, hasta donde se trasladaron personal policial, del Same y bomberos de Tres de Febrero.
Al parecer, el fuego se inició a partir de un desperfecto eléctrico registrado en uno de los departamentos. "Un enchufe que recalentó y la dueña lo quiso apagar tirándole agua", señaló un vocero.
Al llegar al lugar se encontraron con un foco ígneo en el departamento C. Tras proceder a la evacuación de los ocupantes del edificio, se logró controlar el incendio, pero tres de los bomberos resultaron afectados por el humo y el fuego, y dos de ellos murieron.
DEPOSITO
En tanto, un depósito de materiales de camping se incendió ayer en el barrio porteño de Barracas, generando un foco de fuego de gran magnitud, que los bomberos tardaron varias horas en apagar, informó la Subsecretaría de Emergencias del Gobierno de la Ciudad Buenos Aires.
El depósito incendiado, localizado en la calle Santa Magdalena al 500 tiene unos 20 por 30 metros y dos pisos superiores, donde se hallaban materiales de pesca y camping.
Trabajaron al menos unas doce dotaciones con líneas de 51mm y 63mm, y un hidroelevador de la Estación Sexta de los Bomberos de la Ciudad que atacaron el fuego aún activo sobre el frente del inmueble, el cual se encuentra en peligro de derrumbe por la magnitud del incendio.
Además, se produjeron deflagraciones producto de la propagación del fuego sobre garrafas de butano y por la intensidad de la combustión se desprendió el contrafrente del depósito y una losa del segundo piso.
El encargado y el dueño de la propiedad pudieron retirarse por sus propios medios en el comienzo del incendio, sin tener que ser asistidos.
Fueron evacuados los vecinos de las casas linderas para prevención ante un peligro de derrumbe.