Desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate y el Gobierno de Misiones volvieron a defender la medida que pone un límite a nuevas plantaciones de yerba mate.
Negaron la posibilidad de desabastecimiento, e indicaron que en los depósitos de la industria existe un stock de 248 millones de kilos, el equivalente a casi diez meses de consumo.
El presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Juan José Szychowski. "El año pasado, los argentinos consumieron 268 millones de kilos de yerba mate, mientras que los embarques hacia el exterior sumaron 42 millones de kilos".
La Resolución 170 del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) estableció un tope de cinco hectáreas para todos los productores que quieran incorporar nuevas plantaciones a partir del próximo año.
La medida reveló ante la opinión pública un debate interno del sector yerbatero, sino que también provocó alguna inquietud entre los consumidores.
“Queremos llevar tranquilidad a los consumidores porque, tanto la producción de materia prima como la provisión yerba mate elaborada se encuentran ampliamente garantizadas”, subrayó el presidente del INYM, Juan José Szychowski, según reproduce el diario Ámbito.
Detalló que el año pasado, los argentinos consumieron 268 millones de kilos de yerba mate, mientras que los embarques hacia el exterior sumaron 42 millones de kilos.
En ese sentido, actualmente en los depósitos de la industria existe un stock de 248 millones de kilos; es decir, el equivalente a casi diez meses de consumo, tanto para el mercado local como para las exportaciones.
Además, según las proyecciones, la actividad yerbatera tiene la posibilidad de incorporar poco más de 53.465 hectáreas cada año, si cada productor planta las 5 hectáreas permitidas sumado a otros cupos de plantaciones establecidas en la medida, lo que representa un 30% de total de la superficie yerbatera.
Por su parte, el gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, expresó el apoyo del gobierno provincial a la resolución 170/2021, del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que desde el 2022 permitirá la plantación de hasta cinco nuevas hectáreas, en toda la cadena de la producción yerbatera. Para el mandatario, la medida apunta a llevar equidad.
“Acompañamos el cuidado y la protección del pequeño y el mediano productor sin descuidar al gran productor, que también es quien ayuda y acompaña a la cuestión del crecimiento y desarrollo de nuestra economía”, sostuvo.
Herrera Ahuad subrayó que la resolución “contó con el apoyo de todas las entidades que representan a los productores, tanto de Misiones y Corrientes y qué, además, cosechó un amplio respaldo de todos los sectores porque involucra a toda la cadena productiva y no deja afuera a nadie”.
“Busca como objetivo evitar una crisis social. Misiones ya tiene una experiencia con los años de estas crisis sociales y económicas que muchas veces ocurre por sobreoferta de hoja verde y de esta manera, con esta resolución, se permite un crecimiento ordenado, un crecimiento paulatino de la materia prima”, argumentó.
Sobre el tema de abastecimiento, el titular del INYM reiteró que el sector no tendrá inconvenientes en satisfacer esa demanda; e incluso un volumen mayor.
De acuerdo a los datos, al cierre de mayo la industria yerbatera contaba con el mayor stock de los últimos cinco años.
“Es normal que la industria mantenga varios meses de stock – explicó Szychowski- porque, además de una reserva de yerba mate elaborada y también cuentan con yerba mate canchada (estado previo a la molienda) que se va procesando en la medida que cumple los meses de estacionamiento que cada empresa le proporciona a su marca”.
También la producción de materia prima se encuentra respaldada. Anualmente se procesan alrededor de 800 millones de kilos de hoja verde de yerba mate y las proyecciones indican que, de no mediar alguna contingencia climática grave, ese volumen se mantendría este año.
“Esa hoja verde ingresa a los secaderos y se convierte en yerba mate canchada. De esta manera se van reponiendo los stocks de la yerba que se comercializa”, apuntó Szychowski para graficar la dinámica en la cadena yerbatera.
Algunos de los que se oponen a Resolución 170 del INYM le otorgan a la medida un tinte regresivo y acusan al organismo yerbatero de pretender aplicar “un criterio socialista para la producción”.
En ese sentido, el presidente del INYM recordó que esos mismos actores que hoy rechazan el ordenamiento de la actividad, “son los mismos que en el 2017 aprobaron una medida realmente restrictiva, ya que ese año la Resolución 59 prohibía realizar plantaciones durante 2017, 2018 y 2019; e incluso, establecía cupos de cosecha obligando a dejar un 20% en planta”.
Para Szychowski, este tipo de análisis se encuentran “fuera de la realidad” y recordó que la resolución fue tomada a partir de un pedido de las entidades que representan a los productores de Misiones y Corrientes. “En ningún párrafo se menciona la palabra “prohibir” porque, más allá de la cuestión social de fortalecer el arraigo de miles de productores en sus chacras, también existen argumentos productivos para implementar este ordenamiento de nuestra actividad”, remarcó.