Corrientes, viernes 23 de julio de 2021

Sociedad Corrientes
BANCO DE BOSQUES LANZA NUEVA CAMPAÑA POR LOS BOSQUES NATIVOS

"Sin el apoyo de todos,será muy difícil revertir las condiciones en las que se encuentra la naturaleza"

13-07-2021
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Foto: Araucarias, especie en peligro de extinción.

"Nos encontramos ante una generación de jóvenes en la que se ha entendido que sin el apoyo de todos será muy difícil revertir las condiciones en las que se encuentra la naturaleza, con grandes problemáticas como el cambio climático, la deforestación y la contamiación", entrevistado por momarandu.com Dante Dambrosio, coordinador de programas en Banco de Bosques, ONG desde donde este mes se ha lanzado una campaña mundial para salvar La Araucaria, en la Provincia de Misiones.

Banco de Bosques es una fundación que tiene como objetivos combatir el cambio climático, la extinción de las especies y generar empleo local por medio de la colaboración de todo aquel que quiera salvar un pedacito de tierra. Por medio de un sistema que combina Google Maps y un software de donación electrónica, cualquier persona puede realizar una donación geo-referenciada y salvar una porción de bosque a su elección.

Teniendo en cuenta que en Argentina se pierde el equivalente a 15 a 20 canchas de fútbol por hora, Banco de Bosques creó este sistema que permite que, con sólo unos clicks, se puedan salvar bosques para siempre.

A fines de junio, luego de concluir con éxito su cuarta campaña en Misiones, ha lanzado una nueva, la quinta, esta vez para salvar el bosque Las Araucarias.

Las Araucarias es un "pequeño, pero muy estratégico bosque contiguo a la Reserva Natural Estricta de Parques Nacionales en San Antonio, Misiones" señala consultado por momarandu.com Dante Dambrosio, coordinador de programas en Banco de Bosques.

"Los ambientes de la selva misionera con presencia de araucarias son sumamente escasos y se estima en aproximadamente cien mil hetáreas de superficie aún en pie", añade.

"Cada metro cuadrado cuenta", subraya.

CAMPAÑA INTERNACIONAL DE DONACIONES PARA SALVAR LAS ARAUCARIAS



-¿En qué consiste el sistema de donaciones que propone Banco de Bosques?
Dante Dambrosio: Banco de Bosques desarrolló hace tiempo el sistema de donaciones de m2 de bosques georreferenciados. Combinando el google earth con un software muy simple y didáctico que traza un perímetro exacto con cientos de parcelas sobre el bosque que se procura salvar. Se trata siempre de alguna de las propiedades con bosque nativo en su interior, que salen permanentemente a la venta en el mercado inmobiliario de tierras. Luego se va directo a lo concreto cuando se trata de combatir el cambio climático veloz y eficazmente: evitar deforestación mediante la compra agrupada de propiedades con bosques nativos.

-¿Desde dónde se puede colaborar?
Dante Dambrosio: Desde cualquier lugar del mundo. Es una campaña internacional. Las donaciones pueden ser pequeñas, mensuales, desde quinientos pesos, o también recibirse donaciones mucho más grandes que aceleren el proceso. Una vez que se llega al resultado esperado se compra la propiedad en peligro y comienza el trabajo en conservación, que, en algunas ocasiones ya se va llevando a cabo mientras se identifica su potencialidad.

-¿Pueden recibirse donaciones en dólares desde otros países, por ejemplo?
Dante Dambrosio: Exactamente. Pero acá lo importante es saber que cada uno puede aportar su granito de arena.

ARAUCARIA, UNA ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

-¿Por qué es necesario salvar Las Araucarias?
Dante Dambrosio: Porque podemos hacerlo. Es decir, es un lugar que ya hemos identificado, y si podemos, tenemos que hacerlo. Ahora, también, porque este pequeño enclave de treinta y seis hectáreas que Banco de Bosques intentará salvar es operativamente clave para el equipo de Parques Nacionales porque es una zona de acceso de furtivos. Sabemos que si protegemos a Las Araucarias, protegemos a todo el sistema natural que se encuentra a su alrededor. Eso es clave. De otro modo, se corre el riesgo de que este lugar halle como destino el que ha encontrado a todas las chacras de la zona que, luego de caer en manos equivocadas, permitieron el desmonte.

Araucaria angustifolia o “pino paraná” es un árbol nativo del norte de Argentina y sur de Brasil, considerado en peligro crítico de extinción.

Recientemente, una publicación de investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste -UNNE- expuso acerca de la necesidad de frenar la degradación de áreas existentes y conservar la variación genética de esta especie que perdió el 97% de su extensión desde el Siglo XX.

Angustifolia en Sudamérica llegó a formar bosques muy extensos; hacia 1960 se contabilizaban unas 200.000 hectáreas como manchones de bosques silvestres en las sierras del norte de Misiones.

Es una especie de árbol que, a pesar de poseer superioridad en cuanto a su magnitud respecto a otros árboles con los que compite, por su estado de conservación, es considerada en peligro crítico de extinción.

Es que los bosques de A. angustifolia fueron talados con el fin de aprovechar la madera de los árboles y de abrir los terrenos para la agricultura.

Luego de siglos de explotación, los bosques de araucarias quedaron reducidos a sólo una mínima fracción de su extensión original y actualmente su estado de conservación es “En Peligro Crítico (CR)” según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

De acuerdo al estudio, la especie hoy se halla distribuida solo al noreste de la Argentina, el este de Paraguay y sureste de Brasil, en la región Bosque de la Selva Paranaense en el Bosque Atlántico del Alto Paraná.

En Brasil pueden encontrarse ejemplares al sur del trópico de Capricornio, entre altitudes comprendidas entre 50 y 1.800 m.s.n.m, y en la región sudoriental. En Paraguay se encontraron unos pocos ejemplares nativos, los que fueron protegidos creándose una Reserva Nacional a partir de 1971 en Pinalito (departamento de Alto Paraná).

En Argentina, se encuentra en el ecotono de las Selvas Mixtas con los bosques de Araucaria de Brasil, donde todas las características de los pinares de Araucaria de Misiones hacen que sean tan representativos como los del área del sur de Brasil.

LA IMPORTANCIA DE LA CONSERVACIÓN ANTE LA CONTAMINACIÓN Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

-¿Desde otro punto de vista, el punto de vista del cambio climático y la contaminación, esta campaña cobra mayor relevancia?
-Dante Dambrosio:
Exactamente. Yo comencé en Banco de Bosques hace ocho años, y en aquella oportunidad aún no existía el Acuerdo de París, no existía el mensaje de Greta Thunberg, mucho de lo que conocemos hoy, todos, el mensaje de los jóvenes, de una nueva juventud, que, sin dudas, es cada vez más claro que. Nos encontramos ante una generación de jóvenes en la que se ha entendido que sin el apoyo de todos será muy difícil revertir las condiciones en las que se encuentra la naturaleza, con grandes problemáticas como el cambio climático, la deforestación y la contamiación.

-Es importante también entender que donar para a compra de bosque nativo para su conservación no es invertir o promover el sector forestal. Es algo totalmente diferente. Y también que este tipo de acciones que, en sí, la conservación natural, no es un proceso aislado o improductivo en lo económico.
-Dante Dambrosio: Sí. Es muy importante remarcar todo eso. Nosotros tenemos una mirada muy distinta hacia lo que se define como forestación y mucho más aún a lo que se define como monocultivo forestal. Y con respecto a lo demás, es muy necesario remarcar que el trabajo de conservación de la naturaleza conlleva una recuperación de la economía que incorpora a las comunidades formándolas para que el ecosistema no corra riesgos y que la comunidades aprendan a vivir en armonía con los servicios ecosistemicos que brinda el entorno. Esto es muy importante. Sin embargo, también es necesario destacar que desde otro enfoque, el embellecimiento del paisaje que a vuelto a su estado autóctono luego de recuperarse del daño que ha sufrido lejos de toda amenaza es fundamental para el desarrollo del turismo de naturaleza.

Dambrosio recuerda que Banco de Bosques ha desarrollado iniciativas de este tipo con gran éxito en Chaco, en Formosa y en Corrientes, además de Misiones, con resultados cruciales para formar el camino que ha llevado a la reintroducción de especies monumentales como el Yaguareté, el Oso Hormiguero y, la Nutria Gigante, junto Fundación Vida Silvestre, Rewilding y Conservation Lund Trust.

Para esta campaña, nuevamente, desde Bancos de Bosques se remarca que sobre el caso de Las Araucarias, el problema más acuciante de la zona desde el punto de vista de la conservación es el efecto isla, puesto que el entorno está formado por campos con una alta transformación del suelo con agricultura intensiva.

Hace poco más de diez años, la organización Banco de Bosques planteó con su programa de mitigación de huella de carbono, compensar la emisión de gases de efecto invernadero salvando m2 de bosques nativos, y con la base del aporte de pequeños, medianos y grandes donantes se ha evitado ya la liberación de más de 80.000 de toneladas de CO2.

Para la ONG, proteger los bosques nativos es una de las acciones más importantes en la lucha contra el cambio climático, ya que cumplen un rol fundamental al almacenar grandes cantidades de Dióxido de Carbono (CO2), contribuyendo considerablemente a mitigar el calentamiento global, claves para el control de las lluvias y la temperatura a niveles regionales.

Sin embargo, cuando estos se destruyen, ese Carbono vuelve a la atmósfera causando un doble impacto. Hoy, se estima que el 20% de los gases de efecto invernadero que se liberan a la atmósfera se deben a la deforestación, señala.

Bancos de Bosque, subraya que, además, los bosques nativos generan una serie de servicios a las comunidades locales conocidos como servicios ecosistémicos. Desde la regulación hídrica, climática, hasta el turismo y, significativamente importante en tiempos de pandemia, la provisión de muchos componentes clave para la fabricación de medicinas que provienen de plantas presentes en muchos de los sistemas bosques del mundo. 

En Argentina, la especie ha sido sometida a una tala excesiva, al punto que en la actualidad no quedan ejemplares dignos de aprovechamiento industrial. Si bien no se cuentan con datos actuales de existencias, algunos informes citan una superficie aproximada de 28.500 ha con ejemplares naturales en sobremadurez o decrepitud que no los hace aprovechables, hecho que demuestra lo comprometida que está la situación de los bosques de Araucaria.

Actualmente Misiones conserva la mayor superficie de selva de serranía de araucarias pero este remanente no está integrado por rodales continuos, por lo que la superficie efectiva y funcional de este ambiente es menor.