(Por Conrado Rudy Perez*) - En la Historia de las conquistas de los Derechos Humanos nada es casualidad, ni concesión justa o graciosa de los sectores dominantes y/u oligárquicos; siempre fue y es la Historia de las luchas de los sectores más desfavorecidos que recorren un largo camino en reclamo y reivindicación de sus Derechos, siempre negados y/o menoscabados por los primeros.
La conquista del Voto Secreto primero y del Voto Femenino después, son ejemplos elocuentes de ello. Claro hoy a la distancia, lo antes negado puede ser advertido fácilmente como abusos irracionales, ya que a quién se le ocurriría sostener en la actualidad que un empleado está obligado a emitir su voto en forma verbal con su patrón controlándolo o que las mujeres son inferiores a los hombres, aunque precisamente esos fueron los argumentos otrora postulados sin ruborizarse por los Sectores Oligárquicos de nuestro País.
2.- Primero fue la conquista del Voto Universal, Secreto y Obligatorio para Varones, con la Ley Sáenz Peña Nº 8.871 de 1912. Nuestra Constitución Nacional original de 1853, no reguló ningún sistema de sufragio, hasta que en 1857 se sancionó la Ley 140 siguiendo la Doctrina elitista de la “Pureza del Sufragio o Voto Calificado”, de Juan Bautista Alberdi (también autor de la Constitución Nacional), que estableció el Voto Facultativo o no obligatorio, personal y no secreto o público, y solo para varones.
En Mendoza de donde era Alberdi, Córdoba, San Luis y La Rioja solo votaban los pudientes, y en Salta solo quienes supieran leer y escribir. Es decir que desde nuestra Independencia el 9 de Julio de 1816 y hasta esta Ley Sáenz Peña de 1912, en nuestro País elegíamos Presidente y demás autoridades, mediante el sistema de Voto Cantado y/o Verbal, en el que el votante hombre -no votaban las mujeres- se presentaba en la mesa electoral y pronunciaba de viva voz el candidato de su preferencia, siendo anotado su voto en una planilla por la autoridad electoral. Esto generaba un sistema notoriamente fraudulento ya que los hacendados, oligarcas y caudillos locales, definían el voto de las personas que estaban bajo su poder.
En 1910 el líder de la Unión Cívica Radical Hipólito Yrigoyen y el Presidente de la Nación Argentina Roque Sáenz Peña del Partido Autonomista Nacional, pactaron la sanción de una Ley Electoral que garantice el Voto Secreto. Esto tuvo un fuerte rechazo de los sectores oligárquicos, por ejemplo el estanciero y Ministro del Partido Autonomista Nacional Carlos Rodríguez Larreta, quien era además profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Buenos Aires, sostuvo en el debate abierto que: “… yo he dirigido a mi peón.
Pero el voto secreto lo independiza, al privarlo de una influencia saludable y legítima… Y lo malo es que, a menudo no tenemos un solo peón sino varios, y que algunos tienen muchos”. Estos hoy absurdos e irracionales argumentos que niegan la dignidad, igualdad y libertad de los trabajadores y de todas las personas, y sus Derechos Políticos de votar y/o ser votados, durante un largo período de tiempo que va desde nuestra Independencia hasta la Ley Sáenz Peña, eran sostenidos explícitamente y sin ruborizarse por los sectores oligárquicos Argentinos, muchas veces con la complicidad de la religión, de la ciencia, de la academia, de los medios, etc.
Al final hubo un poco de razón y cordura, y un sector progresista del Partido Autonomista Nacional impuso la mayoría y se sancionó en 1912 la Ley Nº 8.871, que estableció el voto universal, secreto y obligatorio para varones, que se la conoce como Ley Sáenz Peña ya que fue el Presidente que la impulsó. Siendo Hipólito Yrigoyen el primer Presidente electo bajo este sistema en el año 1916.
3.- Luego fue la conquista del voto femenino, con la Ley de Sufragio Femenino Nº 13.010, sancionada y promulgada el 9 y el 23 de Septiembre de 1947, respectivamente; también conocida como Ley Evita.- Ya en 1907 se había creado el “Comité pro-sufragio femenino”, fundado por las feministas Alicia Moreau, Sara Justo, Julieta Lanteri y Elvira Rawson. En 1910 -pleno centenario- en Buenos Aires se realizó el Primer Congreso Femenino Internacional, con Delegadas Chilenas, Uruguayas y Paraguayas.
En 1911 Julieta Lanteri, mediante un famoso juicio, logró su carta de ciudadanía y que se la inscriba en el Padrón Municipal de 1911, siendo la Primer mujer de Sudamérica en votar. En el ámbito internacional, fue noticia que en 1920 se sancionó la Enmienda Decimonovena de la Constitución de los Estados Unidos que estableció que los Gobiernos de los Estados no pueden denegarle a un ciudadano el derecho de voto a causa de su sexo. El primer proyecto de Ley de Sufragio Femenino en la Argentina fue presentado por el Diputado Socialista Alfredo Palacios en 1911; también lo hizo el Diputado Radical por Santa Fe Rogelio Araya en 1919, como otros tantos presentados -22 aproximadamente- que no prosperaron; y un proyecto del Diputado Socialista Mario Bravo de 1932 llegó a tener media sanción.
En 1945 Juan Domingo Perón creó la Comisión Pro-Sufragio Femenino en la Secretaría del Trabajo y Previsión, quien fuera elegido Presidente por primera vez en 1946. Dos Provincias Argentinas consagraron el voto femenino antes que la Nación; Santa Fe en su Reforma Constitucional de 1921 y San Juan en su Reforma Constitucional de 1927. El proyecto original de la Ley de Sufragio Femenino -luego sancionada- fue presentado en el Senado de la Nación en el año 1946 por el Senador Mendocino Lorenzo Soler, de la Unión Cívica Radical Junta Renovadora, que integraba la coalición peronista, y consagraba una igualdad completa de derechos y obligaciones para mujeres y varones en todos los campos de la vida, política, cultural, educativa y social.
Esto en el Senado tuvo un fuerte debate, los sectores oligárquicos estuvieron representados por el Senador por Santa Fe Armando Antille de la misma Unión Cívica Radical, quien rechazó frontalmente la idea de que hombres y mujeres pudieran ser considerados iguales, en los siguientes términos: “Yo no creo en absoluto que la mujer sea igual al hombre. La mujer, por esa función que la naturaleza le ha dado, no ha venido a participar como el hombre en la vida de carácter social general. Tiene una situación específica en el mundo y en el hogar. La mujer procrea, cuida su prole, vive encargada del hogar; por eso todas las madres antiguas, y entre ellas las madres españolas, no salían nunca del hogar, porque su función vital era cuidar del hogar y los hijos”.
Este Senador también sostuvo que la Constitución Nacional prohibía a las mujeres ser candidatas a Presidente, ya que exigía que sea desempeñado por un “ciudadano”, palabra de género masculino que según él excluía a las mujeres. Una posición intermedia fue sostenida por el Senador Católico y Constitucionalista Pablo Ramella, apoyado por el Monseñor Gustavo Franceschi, quienes apoyaron el voto femenino y la capacidad de ser elegidas como Presidente y demás cargos; quienes se despegaron valientemente del Antiguo Dogma Católico que condenaba la idea de “emancipación femenina” y defendían la jerarquía familiar patriarcal (Índice de los Errores de Pío IX de 1864, Las Encíclicas Arcanum divinae sapientiae de León XIII de 1880 y Casti connubii de Pío XI de 1930).
El mencionado proyecto del Senador Mendocino Lorenzo Soler, fue reformado y limitado a reconocer solo los derechos políticos de las mujeres -de votar y ser votadas-, en igualdad con los hombres; y finalmente fue aprobado en el Senado y pasó a la Cámara de Diputados el 21 de Agosto de 1946. El proyecto en Diputados quedó relegado y fuera de las prioridades ese año 1946, y fue Eva Perón quien entre Enero y Marzo de 1947 reclamó en seis (6) discursos que pasaron por Radio, la sanción de esta Ley de voto femenino, que no fueron publicados por los principales Diarios de esa época La Prensa y La Nación, ambos antiperonistas, a excepción de Clarín.
En Septiembre de 1947 Eva Perón convocó a una multitudinaria marcha de mujeres frente al Congreso bajo el eslogan “La mujer puede y debe votar”, para reclamar la sanción de la Ley. Y finalmente la Ley de Sufragio Femenino Nº 13.010, fue sancionada y promulgada el 9 y el 23 de Septiembre de 1947, respectivamente; también conocida como Ley Evita por ser ella su principal agitadora. Por ello el 23 DE SEPTIEMBRE es el DÍA NACIONAL DE LOS DERECHOS POLITICOS DE LA MUJER, instituido por Ley Nº 24.785/97, en homenaje a la fecha de Promulgación de la Ley Nº 13.010 que consagra el Voto Femenino -23 de Septiembre de 1947-.
Fue así que las mujeres argentinas votaron por primera vez en las elecciones presidenciales del 11 de Noviembre de 1951, donde ganó y fue reelecto Juan Domingo Perón con el 63,51% de los votos, y en segundo lugar salió Ricardo Balbín de la Unión Cívica Radical con el 32,33% de los votos. POR ELLO ESTE AÑO 2021, HACEMOS 70 AÑOS DE SUFRAGIO FEMENINO IGUALITARIO (1951-2021). 4.- El Derecho al Voto Femenino se logró en general en los Países de la ex Unión Soviética desde la Revolución Bolchevique de 1917; en Estados Unidos en 1920 (aunque en general no alcanzaba a las mujeres negras que recién logran votar a partir de la Ley de Derecho al Voto de 1965 que prohibió las prácticas discriminatorias a los afroamericanos); en Reino Unido en 1928; en España en 1931; en Brasil y Uruguay en 1932; en Cuba en 1934; en Bolivia en 1938; en Francia en 1944; en Italia y Venezuela en 1946; en Chile en 1949; en México en 1953; en Perú en 1955; en Colombia en 1957; en Paraguay en 1961; en Irak en 1980; en Sudáfrica las mujeres blancas en 1930, las mujeres indias en 1984 y las mujeres de raza negra en 1994. Aún es muy limitado el Derecho al Voto de las Mujeres en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Y actualmente en un solo Estado las mujeres no votan ni pueden ser votadas, en el Estado del Vaticano.
* Abogado Especialista en Derecho Penal y Docente de la Catedra Libre de Derechos Humanos y Participación Ciudadana (CES, UNNE) 1.
*Sobre esta Nota puede ampliarse en la página: http://ces.unne.edu.ar MANUAL DE DERECHOS HUMANOS PARA JOVENES (Para que no te chupen el cerebro).-