Así se expresó en declaraciones a momarandu.com Larregain obispo auxiliar de Corrientes en la conmemoración del Día de la Virgen de Itatí . Por segundo año consecutivo una celebración atípica de uno de los acontecimientos más caros del catolicismo. La Pandemia marcó la ausencia de fieles.
Lo mismo sucederá el próximo 16 Día de la Coronacion Pontificia de la Virgen Morena, ya que las autoridades han cerrado el ingreso a la Ciudad de Itatí para respetar las restricciones por el Coronavirus.
Desde esa localidad donde se encuentra el Santuario de la Virgen visitado en ambas fechas por miles miles de fieles, Larregain reflexiona sobre las sensaciones que provoca un paisaje completamente diferente.
Larregain ofició la misa central por la fecha "en esta hermosa localidad y a los pies de la Virgen", dice.
"Es impactante", fueron sus palabras al contemplar y reflexionar sobre un escenario, la plaza que rodea a la Iglesia, tradicionalmene desbordante de fieles y hoy desértico.
"Los que conocemos Itatí, los que sabemos como es la Ciudad para esta fecha, o como es cuando las peregrinaciones , ver un plaza, prácticamente desértica es impactante", dice.
Larragain destaca "la belleza que representa el cariño y la devoción que le tienen a la Virgen el pueblo correntino y argentino y también en países limítrofes".
"Donde hay un correntino está presente la Virgen de Itatí" afirma el obispo auxiliar de Corrientes.
Y señala lo conmocionante que resulta ver como los fieles le rezan a la Virgen , le hablan de sus necesidades, de las enfermedades, de la falta de trabajo, de las dificultades; se entregan a ella. Como dice la canción: ".. en sus manos caben las penas del poriajhú..."