En las noticias internacionales este lunes 21 de junio de 2021, desplome de inversión extranjera en Latinoamérica en 2020, el nuevo presidente de Irán condiciona negociaciones nucleares y Sánchez anuncia indultos a soberanistas catalanes.
El estudio anual de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que actualiza datos de principios de año, indica que América Latina recibió 88.000 millones de dólares en inversiones extranjeras directas, lejos de los 160.000 millones de 2019. Lea el artículo completo en:
Desplome de inversión extranjera en Latinoamérica en 2020
En Brasil, la recepción de inversiones cayó un 62 %, para totalizar 25.000 millones de dólares, afectada esta economía por la menor entrada de capital en extracción de petróleo y gas, suministro de energía y servicios financieros.
La caída fue especialmente dramática en Perú, donde ocurre una de las peores recesiones económicas del mundo, combinada con una palpable la inestabilidad política.
En otras noticias, el nuevo presidente de Irán condiciona negociaciones nucleares. Lea el artículo completo en:
Nuevo presidente de Irán condiciona negociaciones nucleares
El presidente electo de Irán, el ultraconservador Ebrahim Raisi, afirmó que apoyará "cualquier negociación que beneficie los intereses nacionales", pero rechazó reunirse con el mandatario estadounidense, Joe Biden.
En su primera rueda de prensa desde su triunfo el viernes pasado en las elecciones presidenciales, Raisi subrayó este lunes que las negociaciones han de tener "resultados para el pueblo iraní y para superar las sanciones" y no pueden ser "de desgaste".
Por otra parte, Sánchez anuncia indultos a soberanistas catalanes. Lea el artículo completo en:
Sánchez anuncia indultos a soberanistas catalanes
Sánchez ha anunciado en Barcelona que el Consejo de Ministros aprobará los indultos a los nueve líderes independentistas del procés, una medida que suma a millones de personas para la reconciliación.
Ha hecho el anuncio en una conferencia en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona, ante unos 300 representantes de la sociedad civil catalana, pero con la ausencia del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y de miembros de su Govern.
El Gobierno había otorgado una gran relevancia a este evento y su convocatoria ya apuntaba a la inminencia de las medidas de gracia a los dirigentes soberanistas, después de que el trabajo previo estuviera prácticamente finalizado.