La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, ha cerrado algunos compromisos con una docena de compañías y organizaciones.
Es para invertir en Guatemala, Honduras y El Salvador, dentro de los planes de la Administración Biden para abordar las raíces de las causas que llevan a miles de personas a emigrar a EE UU.
Entre los participantes en el encuentro -unos en persona, otros a través de videoconferencia-, se encontraban corporaciones como Microsoft o Mastercard y organizaciones sin ánimo de lucro como Pro Mujer, grupo dedicado a ayudar a las mujeres latinoamericanas. El Foro Económico Mundial también estaba presente.
En palabra de Harris, antes de iniciarse la reunión en uno de los salones de la Casa Blanca, “los negocios -en particular, nuestro sector privado- tiene un papel muy significante que jugar, como todos sabemos, en la creación de empleos, promoviendo las oportunidades económicas y el desarrollo a largo plazo”.
La vicepresidenta ha bautizado el encuentro de hoy y la política que lleva asociado como “una llamada de atención” para que tanto el sector privado como las ONG se involucren en esos tres países del llamado Triángulo Norte, en especial apoyando a los sectores más vulnerables de la sociedad, como las mujeres y los jóvenes.
La vicepresidenta de EE UU buscaba inversión para permitir el acceso a internet, a programas de formación profesional y un plan para combatir la escasez alimentaria. Harris tiene planeado viajar a México y Guatemala los días 7 y 8 de junio, dentro de la política de acercamiento de la Casa Blanca al problema migratorio y de la corrupción que azota Guatemala, uno de los países que lideran las llegadas de migrantes a la frontera sur de Estados Unidos.