El fiscal general del Distrito de Columbia, Karl Racine, ha presentado este martes una demanda antimonopolio contra Amazon, a la que acusa de prohibir a los vendedores ofrecer sus productos a precios más bajos en cualquier otra plataforma en línea, incluidas sus propias páginas web, lo que provoca que los consumidores paguen unos precios “artificialmente altos”. La tecnológica de Jeff Bezos ha rechazado de inmediato la acusación de Racine, asegurando que los comerciantes externos que utilizan su plataforma -que ofrecen la mitad de los productos que vende la tecnológica- establecen sus propios precios.
Amazon “maximiza sus ganancias a expensas de terceros vendedores y consumidores, al tiempo que daña la competencia, sofoca la innovación e inclina ilegalmente el campo de juego a su favor”, sostuvo en un comunicado difundido este martes el fiscal demócrata. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés), la autoridad reguladora del país en materia de competencia y derechos de los consumidores, investiga desde 2019 si la compañía está utilizando su poder de mercado para perjudicar a la competencia, una pesquisa que no ha derivado en acciones legales. Varios Estados, incluidos California y Nueva York, han realizado sus propias investigaciones sobre las políticas contractuales de la empresa.
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Jack Evans, portavoz de Amazon, respondió en un comunicado que el fiscal Racine entendió las políticas de la empresa “exactamente al revés”. “Los vendedores establecen sus propios precios para los productos que ofrecen en nuestra tienda”, afirmó Evans, quien agregó que Amazon se reserva el derecho de “no destacar a los clientes las ofertas que no tienen un precio competitivo”.
El año pasado la principal comisión antimonopolio de la Cámara de Representantes completó una amplia investigación de 16 meses en la que concluyó que Apple, Amazon, Google y Facebook incurrieron en prácticas contra la competencia. La compañía de Bezos compite con algunos de los vendedores más pequeños que ofrecen sus productos en su plataforma, lo que “empuja a Amazon a explotar su acceso a los datos y la información de los vendedores de la competencia, entre otras conductas anticompetitivas”, rezaba el documento del Congreso.
La demanda antimonopolio de este martes es el penúltimo esfuerzo de una fiscalía para limitar el poder de los gigantes tecnológicos, aunque las presentadas el año pasado contra Facebook y contra Google fueron distintas. En las de 2020, decenas de fiscales estatales se organizaron para acusar conjuntamente a las compañías en tribunales federales. En el caso del Distrito de Columbia, donde se encuentra la ciudad de Washington, el fiscal Racine presentó la demanda en solitario y en un tribunal de distrito, por lo que la sentencia o acuerdo al que lleguen las partes tendrá validez solo la capital estadounidense.