La OMS instó a los estados con fronteras internacionales no exigir certificado de vacunación como condición de entrada en el país, ya que las pruebas sobre la capacidad de las vacunas para reducir la transmisión, aunque cada vez más numerosas, son limitadas, y continúa habiendo desigualdades en relación con la distribución de vacunas en todo el mundo.
Esta es una de las veinte recomendaciones temporales para los Estados Partes emitida por la Organización Mundial de la Salud en la Declaración acerca de la séptima reunión del Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional (2005) sobre la pandemia de enfermedad por el coronavirus de 2019 (COVID-19) recientemente reunida en Ginebra.
La organización internacional instó a los estados partes a contribuir a desarrollar actividades solidarias a escala mundial para ampliar el acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19 y a los suministros relacionados, apoyando el Mecanismo COVAX y colaborando en la transferencia de tecnologías, siempre sea posible y a reducir las desigualdades velando por que los grupos poblacionales vulnerables tengan acceso a las vacunas contra la COVID-19 y vacunando prioritariamente a los grupos de alto riesgo, de acuerdo con la hoja de ruta del SAGE.
La OMS también pidió a los estados aumentar la capacidad de vacunación contra la COVID-19 por medio de las orientaciones, los instrumentos y los cursos de formación para coordinadores y para trabajadores de la salud disponibles en el Conjunto de herramientas para la introducción de vacunas contra esta enfermedad y, en la medida en que sea necesario y conveniente, incorporar al sector privado en la planificación y la introducción de las vacunas contra la COVID-19 para complementar la capacidad actual de vacunación y de prestación de servicios.
También pidió proporcionar datos e información clave sobre la aceptación y el uso de estas vacunas, siempre que sea posible, y ofrecer al público en general información convincente sobre la inocuidad y los beneficios de la vacunación a fin de vencer las dudas que pueda haber al respecto, reforzar los sistemas de farmacovigilancia de las vacunas para detectar y notificar las señales relativas a los problemas de seguridad de las vacunas, y actuar en consecuencia.
MEDIDAS AL TRÁNSITO INTERNACIONAL
Singularmente, el organismo internacional también emitió una serie de indicaciones para el manejo del transito internacional, y pidió a los estados enfocarse en el tránsito aéreo y marítimo, mucho más que en el terrestre.
Puntualmente, pidió a los estados no exigir un certificado de vacunación como condición de entrada en el país, ya que las pruebas sobre la capacidad de las vacunas para reducir la transmisión son limitadas (aunque cada vez más numerosas) y continúa habiendo desigualdades en relación con la distribución de vacunas en todo el mundo.
Durante el encuentro, se animó encarecidamente a los Estados partes a reconocer que la exigencia de certificados de vacunación puede aumentar las desigualdades y limitar la libertad de circulación de las personas no vacunadas.
La OMS dice que es necesario dar prioridad a la vacunación de la gente de mar y las tripulaciones aéreas, de acuerdo con la Declaración conjunta sobre la concesión de prioridad a la gente de mar y las tripulaciones aéreas para la vacunación contra la COVID-19
A fin de garantizar que se respetan sus derechos humanos, debe prestarse especial atención a la gente de mar que se encuentre varada en el mar y necesite efectuar el relevo de la tripulación pero no pueda cruzar las fronteras internacionales a causa de las restricciones de viaje, ente ellas el requisito de presentar certificados de vacunación contra la COVID-19, señaló sobre este punto.
También pidió aplicar enfoques coordinados, de duración limitada, basados en los riesgos y en datos probatorios para las medidas sanitarias relacionadas con los viajes internacionales, de acuerdo con las orientaciones de la OMS y las disposiciones del RSI, y señaló que si los Estados partes aplican medidas de cuarentena a los viajeros internacionales al llegar a su destino, estas deben basarse en evaluaciones de riesgo y tener en cuenta las circunstancias locales.
El organismo internacional además instó a los estados parte a reducir la carga económica que representan para los viajeros internacionales las medidas que se les aplican para proteger la salud pública (por ejemplo, pruebas de detección, aislamiento/cuarentena y vacunación), de conformidad con el artículo 40 del RSI y proporcionar información sobre los efectos de las medidas sanitarias en la reducción de la transmisión del SARS-CoV-2 durante los viajes internacionales, de modo que la Organización pueda utilizarla para elaborar orientaciones basadas en datos probatorios.
VARIANTES DEL SARS-CoV-2
El organismo también llamó a reforzar la vigilancia epidemiológica y virológica en el marco de una estrategia mundial de lucha contra la COVID-19 y aprovechar sistemas existentes como el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe (SMVRG) y las redes pertinentes para intercambiar sistemáticamente muestras y datos.
Y pidió intercambiar secuencias y metadatos del SARS-CoV-2 con la OMS y a través de bases de datos de acceso público para mejorar el seguimiento de su evolución, aumentar los conocimientos mundiales sobre las variantes y proporcionar la información necesaria para fundamentar la toma de decisiones sobre las medidas sociales y de salud pública, los diagnósticos, los tratamientos y las vacunas, e intercambiar virus, incluidas las variantes que suscitan preocupación, para facilitar la evaluación de la eficacia de las vacunas contra estas variantes mediante ensayos normalizados a nivel internacional.
UNA SALUD
Otras de las sugerencias pasan por reforzar la regulación de los mercados de productos frescos y desalentar la venta o importación de animales salvajes que supongan un alto riesgo de transmisión de nuevos patógenos de los humanos a los animales y viceversa, y llevar a cabo una vigilancia de las poblaciones animales basada en los riesgos para reducir la transmisión de enfermedades de los animales a las personas. Las actividades de vigilancia deben centrarse en las poblaciones animales de alto riesgo que puedan actuar como reservorios o dar lugar a la aparición de nuevos virus o nuevas variantes.
También prestar apoyo a las iniciativas mundiales coordinadas de investigación para dilucidar cuestiones críticas relativas al SARS-CoV-2, incluido su origen, así como las mutaciones y variantes específicas y los factores genéticos asociados a la enfermedad grave.
Por último, el organismo llamó a los estados a comunicar de forma clara y coherente las cuestiones relacionadas con la vacunación contra la COVID-19, incluidos la relación beneficio-riesgo y los posibles efectos adversos posvacunales.
"Es importante dejar claro que ninguna vacuna es eficaz al 100% y que el riesgo de contraer la enfermedad, sobre todo las formas graves de esta, se reduce considerablemente, pero no se elimina. Por lo tanto, las medidas sociales y de salud pública siguen siendo esenciales para prevenir la infección y controlar la transmisión del SARS-CoV-2 mientras aumenta el suministro y la cobertura de la vacunación. Se deben proporcionar materiales fáciles de entender y en las lenguas locales", subrayó.
Y pidió movilizar y capacitar a las comunidades, los medios de comunicación y los agentes de la sociedad civil para que participen en las intervenciones destinadas a reducir el cansancio provocado por la situación de pandemia y mejorar la aceptación de las vacunas, y establecer mecanismos para preparar y apoyar a los trabajadores sanitarios y a las autoridades de salud pública, ya que es probable que la pandemia dure muchos meses más.