Corrientes, sábado 12 de junio de 2021

Cultura Corrientes
CONTRA PROYECTO DE TRASLADO A ROSARIO

Instituciones se pronuncian en defensa de la perpetuidad de Manuel Belgrano en la Iglesia de Santo Domingo

09-05-2021
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Foto: Mausoleo para descanso pertpetuo del General Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano. 

(Por Facundo Sagardoy para momarandu.com) El Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes, el Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, y el Museo Histórico Provincial de Corrientes, se pronunciaron en defensa de la voluntad del prócer Manuel Belgrano para su descanso pertpetuo en la Iglesia de Santo Domingo, Buenos Aires.

La manifestación se alínea con un pronunciamiento ya expresado con la Junta de Estudios Históricos de Santa Fe y el Instituto Nacional Belgraniano. 

Se trata de un pronunciamiento prácticamente unánime de las instituciones de la historia y la cultura de Corrientes. 

La posición de los institutos, del museo y de la junta de estudios, se pronuncia contra un proyecto que aspira a trasladar los restos del general Belgrano desde su lugar original, la Iglesia y Convento de Santo Domingo en el Gran Buenos Aires, a una cripta que existe en el Monumento Nacional de la Bandera, en Rosario. 

La iniciativa fue presetada a modo de Proyecto de Declaración en la Cámara de Diputados de Santa Fe, y alienta, en una primera instancia, la conformación de una Comisión que evalúe la pertinencia y viabilidad del proyecto.


Foto: Cuadro emblemático atribuido a Casimir Carbonnier, en el acervo del Museo Dámaso Arce de Olavarría.
 
"Más allá de la, vamos a decir, buena intensión, de homenajear al prócer, de quienes estan llevando adelante este proyecto, nosotros, como Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes, como Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, e incluso el Museo Histórico Provincial de Corrientes, nos hemos manifestado en concordancia con la junta de Estudios Históricos de Santa Fe, y el Instituto Nacional Belgraniano, en contra de esta decisión, de este proyecto", indicó consultado al respecto el autor, historiador, docente, director del Museo Histórico de la provincia de Corrientes, Miguel Fernando González Azcoaga. 

"El general Belgrano, pide claramente, poco tiempo antes de morir, ser sepultado en la Iglesia del Convento de San Francisco, en Buenos Aires, donde dice, en su testamento, mi familia tiene panteones. Él concretamente pide ser enterrado ahí, en esa Iglesia. Eso se respeta. Eso se respeta y se mantiene con el tiempo", subrayó.

SEPULTURA Y HOMENAJE

González Azcoaga recordó que al morir, el general Belgrano fue sepultado  en "una modesta tumba, bajo una lápida muy pobre"  porque su familia "no tenía medios económicos", y el "prócer menos".

No obstante, agregó, esta condición fue subsanada en 1902, por el pueblo argentino, con un homenaje a su sepultura. 

"Belgrano venía de una familia de buena posición pero muy empobrecida, y más todavía la figura de él, que él puso bienes de su propio peculio, de sus propios bienes personales, al servicio de la causa de la independencia, de la emancipación, de manera que, aparte de poner de su propio peculio, nunca se le reconoció nada, incluso hay un premio que se le otorga y que él destina para la fundación de escuelas", explicó González Azcoaga. 

"Él es muy claro en esa decisión, y así se cumple, se cumple su voluntad. En el año 1902 se le quiere homenajear, pero se tiene muy presente esta decisión del prócer, y se construye ese magnífico mausoleo que está en el atrio de la Iglesia de Santo Domingo, que es hermoso, y aparte de ser una belleza arquitectónica, escultórica, es una obra que fue pagada por el pueblo argentino", recordó. 

Esa obra "es todo un homenaje de un pueblo, a un prócer, a uno de sus más importantes próceres, respetando siempre la voluntad de él, de quedar allí, de que sus restos, sus cenizas, quede allí, de manera que al día de hoy, cuando comienza a hablarse, y como algunas veces se hace, de manera muy irresponsable, cuando comienza a hablarse de trasladar sus restos para ponerlos en el monumento a la bandera, lo primero que surge es que van a violentar la voluntad del prócer", consideró.

RESPETAR A BELGRANO

González Azcoaga también dijo que  la voluntad del prócer no puede abrir juicio a dobles interpretaciones, y que la decisión de Belgrano merece igual miramiento al que ha recibido el Libertador de América, General José de San Martin. 


Foto: Belgrano y San Martín en la Posta de Yatasto, de Augusto Ballerini. 

"No podemos venir con interpretaciones, porque allí está la otra parte del tema, que surgen esas interpretaciones anacrónicas, de que el prócer dijo esto porque no pensó aquello, o porque a lo menor. No", insistió. 

"Es como el caso de San Martín. San Martín dijo "quiero que mi corazón descanse en Buenos Aires". Entonces, no hay que dar segundas interpretaciones", señaló. 

"Nos hemos manifestado dicendo: No, hay que respetar la voluntad de Belgrano, de dejarlo cómo está por todo lo que significa", sostuvo. 
 
RECHAZO A MANIPULACIÓN DE LOS RESTOS

En abril, la Junta Provincial de Estudios Históricos de Santa Fe fue un poco más tajante en su posición al respecto y tildó al proyecto de un intento de manipular los restos del prócer argentino.

La propuesta "supone desconocer la voluntad testamentaria del General Belgrano, dirigida a ser sepultado bajo las losas del Convento de Santo Domingo de la ciudad de su nacimiento", postuló la Institución.

Además, criticó que la reivindicación del héroe nacional pase a criterio de quienes proponen su traslado por la manipulación de sus restos mortales.

La Junta Provincial de Estudios Históricos de Santa Fe también dijo que la propuesta implica recorrer caminos ya transitados con resultados adversos, como el proyecto inicial del arquitecto Ángel Guido, que destinaba para recibir los restos de Belgrano la importante cripta que forma parte del monumento, con un proyecto aprobado por el Concejo Deliberante de Rosario en 1998, o con la iniciativa de un diputado de apellido Lamberto presentado a la Legislatura en 2005. 

"Los argumentos expuestos en la fundamentación del actual proyecto de declaración no alcanzan, ni mucho menos, para revertir decisiones ya tomadas al respecto, ni resulta creíble que la ciudad de Buenos Aires esté dispuesta a desprenderse de los restos de uno de sus hijos más amados, más allá del remanido argumento de la ingratitud de los porteños reflejado en la soledad y la pobreza del prócer a la hora de su muerte", indicó a través de un texto público el presidente de la Junta, Alejandro Damianovich.

MAUSOLEO EN SANTO DOMINGO


Foto: Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Convento de Santo Domingo.

Un mausoleo en honor a Belgrano se encuentra ubicado en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Convento de Santo Domingo, en jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires.

La obra fue inaugurada en 1903 y realizado por el escultor Ettore Ximenes y se encuentra en el atrio del templo

Belgrano fue sepultado allí con el hábito de la orden de los dominicos.

Sus restos estuvieron primeramente sepultados bajo una losa, a la entrada de la iglesia, por voluntad testamentaria del general, que pertenecía a la Orden Tercera de Santo Domingo.

En ese lugar también están sepultados los restos de sus padres y los de Antonio González Balcarce, jefe del Ejército del Norte en la expedición al Alto Perú, así como los de Hilarión de la Quintana.

En el recinto de la Basílica, también se hallan las urnas funerarias del general José Matías Zapiola y de Juan de Lezica y Torrezuri.

Dentro del Convento también se exhiben cuatro banderas británicas del regimiento que intentó tomar la ciudad en 1806. 

Mediante un decreto firmado el 21 de mayo de 1942, por el Poder Ejecutivo Nacional, declaró completamente al Convento Monumento Histórico Nacional. 

GENERAL BELGRANO

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nació el 3 de junio de 1770.

Fue un abogado, economista, periodista, político, diplomático y militar rioplatense de destacada actuación en Argentina, Paraguay y el Alto Perú durante las dos primeras décadas del siglo XIX.

El 6 de febrero de 1793 Manuel Belgrano se recibió de abogado en España, país que habitó desde sus 16 años cuando zarpó de Buenos Aires con su hermano Francisco para completar sus estudios iniciados en el Real Colegio de San Carlos.

Al año siguiente, un día antes de su cumpleaños, fue nombrado Secretario Perpetuo del Real Consulado de Buenos Aires, un órgano económico creado para mediar con la región. En su honor, el 2 de junio se celebra el Día del Graduado en Ciencias Económicas.

Ya en Argentina, durante el desempeño de ese rol y por posibles amenazas externas (de 1796 al 1802 se llevó a cabo la guerra anglo española, que continuó en 1804 hasta 1809), Belgrano fue designado capitán de las milicias urbanas de Buenos Aires en 1797, por el quinto Virrey del Río de la Plata: Pedro Melo de Portugal. Conociendo sus limitaciones, años después el prócer escribía en su autobiografía: "Si el virrey Melo me confirió el despacho de capitán de milicias urbanas de la capital, más bien lo recibí para tener un vestido más que ponerme, que para tomar conocimientos en semejante carrera". 

Belgrano participó en la defensa de Buenos Aires de las Invasiones Inglesas ocurridas en 1806 y 1807 y, aunque sin éxito, promovió la emancipación de Hispanoamérica respecto de España en apoyo en la región a las aspiraciones de la princesa Carlota Joaquina

Belgrano fue uno de los principales patriotas que impulsaron la Revolución de Mayo, con la cual se destituyó al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, y fue vocal de la Primera Junta de gobierno que lo reemplazó.


Foto:  Belgrano en la Primera Junta. Obra de Francisco Fortuny. 

Belgrano luchó en la guerra de Independencia de la Argentina contra los ejércitos realistas, y fue el jefe de la expedición militar que la junta de Buenos Aires envió al Paraguay y que concluyó con la celebración del Tratado confederal entre las juntas de Asunción y Buenos Aires, en 1811.

También fue jefe de una de las Expediciones Libertadoras a la Banda Oriental.

En 1812 creó la bandera de Argentina.

Como general del Ejército del Norte, Belgrano dirigió el Éxodo Jujeño, comandó las victorias de los revolucionarios en la batalla de Tucumán y en la de Salta y tuvo a su cargo la Segunda Campaña Auxiliadora al Alto Perú, durante la cual fue dos veces derrotado por los realistas.

Durante el Directorio tuvo gran influencia en el Congreso de Tucumán que declaró la Independencia de las Provincias Unidas en Sud América, en 1816, proyectó en vano el establecimiento de una monarquía constitucional dirigida por un noble Inca. Comandó las tropas nacionales que participaron en la guerra civil contra los caudillos del litoral.

La educación del pueblo fue una de sus preocupaciones: para ello elaboró durante su estadía en España un plan de acción con avanzadas ideas. 


Foto: Dibujo de Pablo Núñez de Ibarra, único retrato hecho en Buenos Aires en vida de Belgrano.

El 20 de junio de 1820, a las siete de la mañana, Belgrano murió diagnosticado de hidropesía, en la misma casa donde había nacido medio siglo antes.