El ministro es despedido en una ceremonia íntima y luego será enterrado en un cementerio privado de esa ciudad, de donde era oriundo.
Tras la sorpresiva muerte del ministro de Transporte, Mario Meoni, familiares, amigos, colegas y vecinos despiden hoy al funcionario en su ciudad natal, Junín.
Los restos de Meoni fueron velados en la sala Dos Reís, de Junín, ceremonia que tuvo lugar hasta pasadas las 13.30, cuando comenzó el cortejo fúnebre. Pese a que se esperaba al presidente Alberto Fernández, el sepelio concluyó sin su presencia.
A pesar de que dentro de la sala velatoria se admitía a poca gente por las restricciones debido a la pandemia del coronavirus, decenas de vecinos de Junín asistieron al exterior del lugar para despedir al ministro.
Se preveía que Alberto Fernández, quien esta mañana en una entrevista radial confirmó que se trasladará a Junín a despedir a su ministro de Transporte, llegara alrededor del mediodía a esa localidad en helicóptero, pero hasta alrededor de las 14 todavía no había arribado.
Una vez que termine la ceremonia, el cortejo fúnebre comenzó su recorrido, que incluye el frente de la cancha de Sarmiento de Junín y de la Intendencia de la ciudad.
Anoche, una vez que se conoció la noticia, el titular de la Cámara de Diputados y amigo de la víctima, Sergio Massa, se dirigió hasta el lugar del accidente con su esposa Malena Galmarini y el diputado Carlos Selva (Frente de Todos, originario del Frente Renovador) . Allí se sumó el intendente de San Andrés de Giles, Carlos Puglelli, también del Frente Renovador.
Meoni falleció anoche, alrededor de las 21.30, cuando el automóvil Ford Mondeo en el que viajaba, volcó a la altura del kilómetro 112 de la Ruta Nacional 7. Todavía se desconocen los motivos del accidente, y ya hay una investigación en curso.
El funcionario viajaba, como lo hacía habitualmente los viernes, a la ciudad de Junín para pasar el fin de semana con su familia, luego de haber compartido una jornada de trabajo del Gabinete Nacional en Rosario, junto al presidente Alberto Fernández.
Fuente: La Nación.