Corrientes, domingo 13 de junio de 2021

Sociedad Corrientes
UNIÓN INTERPARLAMENTARIA Y FAO

Un manual para que los legisladores aporten a la transformación de los sistemas alimentarios

24-04-2021
COMPARTIR     
Con objeto de proporcionar a los legisladores una orientación práctica sobre procesos legislativos en los que se otorgue prioridad a la nutrición, la Unión Interparlamentaria (UIP) en asociación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicaron un nuevo manual para parlamentarios titulado Nutrición y sistemas alimentarios.

El manual en línea se elaboró en colaboración con el Movimiento para el fomento de la nutrición (Movimiento SUN), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Agencia de Desarrollo de la Unión Africana (AUDA) de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD).

Una de cada tres personas en el mundo sufre al menos una forma de malnutrición y se estima que la pérdida económica atribuible a la nutrición deficiente asciende a 3,5 billones de USD anuales. Recientes investigaciones sobre la carga de morbilidad a escala mundial han determinado que una dieta subóptima es responsable de más muertes que cualquier otro riesgo. Todos los países del mundo se ven afectados por una o más formas de malnutrición. Al tratarse de uno de los principales problemas multisectoriales a nivel mundial, es fundamental que sea abordado por los parlamentarios del mundo.

En el prólogo del manual, el Director de la FAO, Sr. QU Dongyu, y el Secretario General de la UIP, Sr. Martin Chungong, señalaron cómo la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) había dejado en evidencia la debilidad de nuestros sistemas alimentarios. "Los gobiernos deberían aprovechar esta desafortunada crisis para establecer medidas de coordinación y mecanismos para estabilizar y restablecer la disponibilidad, la accesibilidad y la asequibilidad de los alimentos para todas las personas, especialmente las más vulnerables, a fin de garantizar su seguridad alimentaria y nutricional, durante y después de la pandemia".

Señalaron que era aquí donde los parlamentarios desempeñaban un papel crucial. "La acción parlamentaria es fundamental para garantizar el derecho a una alimentación adecuada para todos. Los parlamentarios pueden orientar y supervisar las políticas del sector público y las asignaciones presupuestarias con miras a transformar sistemas alimentarios que proporcionen dietas saludables para todos".

Tras decenios de disminución constante, desde 2014 el porcentaje de personas en todo el mundo que están subalimentadas ha ido en aumento. En 2019, este porcentaje alcanzó el 8,9 % de la población mundial, esto es, casi 690 millones de personas. En todo el mundo, 144 millones de niños menores de cinco años padecen retraso del crecimiento (baja estatura para la edad), 47 millones de niños padecen emaciación (peso bajo para la estatura) y la prevalencia de anemia entre las mujeres en edad reproductiva es del 32,8 % en todo el mundo. Esta situación representa un importante obstáculo para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) de las Naciones Unidas para 2030.

En el manual se hace hincapié en que el acceso a los alimentos por sí solo no es suficiente; las personas necesitan alimentarse con dietas saludables. Ofrecer estas dietas saludables requiere un enfoque integral que sustente dietas elaboradas con alimentos que fomenten todas las dimensiones de la salud de las personas y su bienestar. Este enfoque debe incorporar el sistema alimentario en su totalidad, a saber, la producción, la elaboración, la distribución, la comercialización, el suministro, el consumo y la eliminación de alimentos. Todos los aspectos del sistema alimentario deben coordinarse para respaldar una buena nutrición; por consiguiente, una intervención única aislada probablemente tenga un efecto limitado.

Los parlamentarios pueden desempeñar una importante función en la mejora de los sistemas alimentarios en sus respectivos países y se identifican en el manual puntos de partida para las intervenciones parlamentarias. En estos puntos de partida se describen medidas recomendadas utilizando estudios de caso existentes, que abarcan las cuatro esferas siguientes:

1. Representación. Los parlamentarios deben permanecer vinculados con sus electores para conocer sus necesidades y abogar por su bienestar. Pueden colaborar con grupos de promoción y organizaciones internacionales para mantenerse informados de los problemas acuciantes relacionados con la nutrición y los sistemas alimentarios.

2. Legislación. Los parlamentarios deberían ser plenamente conscientes de las complejas causas que conducen a la malnutrición en todas sus formas, sin sentirse desalentados por ellas. Debería darse prioridad a la promulgación de leyes apropiadas según determinen el nivel de necesidad, la escala y alcance de los problemas y la eficacia en función de los costos.

3. Presupuesto. Existen múltiples fases en el ciclo presupuestario -planificación, negociación, gasto y examen- en las que el parlamento y los parlamentarios pueden situar la nutrición y los sistemas alimentarios en un lugar destacado en las decisiones relativas al presupuesto.

4. Fiscalización. Los parlamentarios pueden establecer procesos claros de fiscalización mediante los que asegurar que se proporcionen los recursos adecuados para ejecutar programas relacionados con la nutrición, evaluar la repercusión y determinar los efectos negativos no deseados de las políticas y medidas gubernamentales en todos los sectores, así como realizar el seguimiento de los progresos realizados hacia el cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales.