Corrientes, sábado 31 de julio de 2021

Especiales
SISTEMA INMUNITARIO

Una dieta saludable, antes, durante y después de la Covid-19 desempeña una función esencial en la salud

19-04-2021
COMPARTIR     
La pandemia de la COVID-19 ha girado la atención hacia qué es posible hacer para cuidar la salud, y en todo ello, llevar una dieta saludable desempeña una función esencial en la salud general y del sistema inmunitario.

Si ha habido un momento que ha hecho prestar atención a la salud, ha sido la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

Durante el último año también ha quedado claro que no todos los factores relacionados con la salud se encuentran bajo nuestro control.

Sin embargo, muchos son lo suficientemente afortunados como para poder decidir en lo que respecta a un elemento importante, es decir, su alimentación.

Llevar una dieta saludable desempeña una función importante en la salud general y para el sistema inmunitario.

Los alimentos consumidos afectan directamente a cómo se siente el organismo y como funciona.

Pero esto es así tanto no solo durante una enfermedad, sino también antes o después de ella.

En el mundo, las dietas varían ampliamente en función del acceso, los ingresos, los hábitos y la cultura.

Sin embargo, existen verdades comunes sobre cómo mantener una dieta saludable independientemente de dónde vivamos.

A continuación, se indican seis hábitos alimenticios saludables:

1. Combine alimentos.

Consuma alimentos variados de cada grupo y de todos los grupos de alimentos a fin de asegurarse una ingesta suficiente de nutrientes importantes. Las guías alimentarias nacionales basadas en alimentos pueden ayudar a concretar este punto, en cuanto a la disposición alimentos adaptadas a las situaciones de salud, disponibilidad de alimentos, culturas culinarias y hábitos de alimentación de sus poblaciones.

2. Consuma frutas y hortalizas en abundancia.

Las frutas y hortalizas proporcionan gran cantidad de vitaminas y minerales, así como la fibra necesaria para una dieta saludable. Las frutas y hortalizas congeladas o enlatadas mínimamente elaboradas son una opción adecuada para limitar sus viajes al mercado o supermercado.

No obstante, asegúrese de prestar atención a los ingredientes. En el proceso de enlatado y elaboración de estos productos, a veces se añade azúcar, sal o conservantes. De hecho, 2021 es el Año Internacional de las Frutas y Verduras.

Las frutas y hortalizas proporcionan gran cantidad de vitaminas y minerales, así como la fibra necesaria para una dieta saludable. Mientras que los cereales integrales, los frutos secos y las grasas saludables, como los aceites insaturados, pueden reforzar su sistema inmunitario y ayudar a reducir la inflamación.

3. Añada legumbres, cereales integrales y frutos secos a su dieta.

Las legumbres, los cereales integrales, los frutos secos y las grasas saludables como las que contienen los aceites de oliva, sésamo, cacahuete u otros aceites insaturados pueden reforzar su sistema inmunitario y ayudar a reducir la inflamación. Las legumbres en particular son ecológicamente inocuas y, en general, una fuente asequible de proteínas. Los frijoles, los guisantes, los altramuces y otras legumbres tienen un alto contenido de vitaminas y minerales que, cuando forman parte de una dieta saludable general, pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes y las cardiopatías coronarias.

4. Limite las grasas, el azúcar y la sal.

En momentos de estrés elevado, muchas personas consumen alimentos que les producen una sensación de bienestar o precocinados. Lamentablemente, estos suelen tener un elevado contenido de grasas, azúcar, sal y calorías, lo cual, como parte de una dieta desequilibrada, puede afectar con el tiempo a su salud general.

Una buena costumbre es consultar las etiquetas de todos los alimentos que consuma para obtener información sobre sus ingredientes y valor nutricional. La función de las etiquetas de los alimentos es ayudarle a limitar la cantidad de determinados ingredientes o incrementar los niveles de los que son beneficiosos.

5. Lleve a cabo una buena higiene de los alimentos.

La higiene en todas sus formas resulta especialmente importante en estos tiempos de pandemia. Sin embargo, cabe recordar que la COVID-19 es una enfermedad causada por un virus respiratorio. No es una enfermedad transmitida por los alimentos. Aun así, realizar una buena higiene e inocuidad de los alimentos siempre es importante.

Recuerde estos cinco consejos: 1) asegúrese de que sus manos, los utensilios de cocina y las superficies donde cocine estén limpios; 2) separe los alimentos crudos de los cocinados; 3) cocine los alimentos completamente; 4) mantenga los alimentos a temperaturas seguras, y 5) utilice agua salubre.

Mantenerse activo resulta importante tanto para su salud física como mental. Las recomendaciones específicas dependen de su edad y estilo de vida, pero hacer ejercicio entre 30 y 60 minutos al día es un buen objetivo. ©Pep Bonet/NOOR para la FAO

6. Manténgase físicamente activo y beba abundante agua.

Hacer ejercicio resulta importante tanto para su salud física como mental. La obesidad y el sobrepeso han aumentado significativamente en los últimos años. Especialmente ahora, cuando las personas permanecen en casa más tiempo debido a las restricciones de la COVID-19, es importante encontrar otras formas de mantenerse activo.

Debería realizar al menos entre 30 y 60 minutos de ejercicio diario, en función de su edad y estilo de vida. Este libro de actividades sobre nutrición para niños ofrece numerosos consejos sobre cómo ayudar a los niños a mantener un estilo de vida saludable, desde ideas relacionadas con el ejercicio a enseñanzas sobre higiene e inocuidad alimentaria. La FAO también ofrece de numerosos cursos de aprendizaje en línea para adultos si desea obtener más información sobre el fascinante mundo de la nutrición.

La pandemia de la COVID-19 ha alterado la vida cotidiana de las personas en todo el mundo, causando a muchas de ellas gran estrés, enfermedad y dolor.

En medio de estas dificultades y cambios, lo más importante es mantener un estilo de vida saludable.

En primer lugar, todos debemos cumplir las normas nacionales y seguir las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud para evitar la infección y la transmisión de la COVID-19, incluso con la introducción de una vacuna.