La Semana Santa llegó a Corrientes con pocas expectativas de venta, casi sin vidrieras específicas, pocos productos, sin promociones y con precios casi al doble que para estas fechas en 2020.
Aunque estas fechas son tradicionales, los comerciantes locales esperan, al contrario de un incremento, una reducción de ventas en carnes rojas y productos asociados.
Tampoco esperan vender juguetes o prendas de vestir y accesorios por fuera del volumen habitual.
Y quienes han decidido volcarse a prepararse para recibir clientes motivados por el transcurso de la Semana Santa, no lo han hecho con una gran variedad de productos.
Las carnes blancas, que el credo critiano habilita a comer este viernes, no se presentan en ofertas especiales, y solo unas pocas en las que se ha incorporado una variedad de merlusa congelada.
La razón principal para la depresión del comercio sigue siendo "la pandemia".
Los controles y las restricciones horarias siguen restando clientes, señalan los propios comerciantes.
PRECIOS CASI AL DOBLE
Como era de esperarse, más allá de lo habitual, las ventas se concentran en dulces y panificados para celebrar el Domingo de Resurección.
Esta oferta, y principalmente la que dirige hacia los elaborados con chocolate, de mayor preferencia para los consumidores, aún así es exhibida a valores por encima de los trecientos pesos.
Los huevos de pascua con confites, de elaboración propia, en panaderías con ventanas hacia las calles y en panaderías dentro de los supermercados oscilan entre los trescientos cincuenta pesos y los mil seiscientos.
No se muestran en cantidad porductos que superen los dos mil pesos debido a que, según se señaló a momaramdu.com solo se elaboran a pedido.
Los dulces bombones y confites, otros dos productos que suelen acompañar las "mesas dulces" que coronan la festividad cuando es momento de celebrar la Resurección de Cristo, se encuentran entre 30% y 70% más caros que en 2020.
Las cajas de bombones, específicamente, pueden llegar a valer hasta mil pesos por una docena de unidades.
VERDURAS TAMBIÉN CARAS
Al no haber una gran oferta de carnes blancas para consumo, muchos comerciantes decidieron volcar la atención de sus clientes hacias las frutas y las verduras, pero con la dificultad de exhibir precios casi sin promoción y a casi el doble que en 2020.
Un postre habitual, como una ensalada de frutas, puede llegar a salir entre ochocientos y mil pesos, dependiendo de la cantidad de ingredientes que lleve.
Saborizar con naranja u otros cítricos los demás ingredientes de este plato ha subido casi el cien por ciento, debido a que cada fruta puede llegar a salir hasta cincuenta pesos, dependiendo de su tamaño, cuando en 2020 piezas de gran tamaño se obtenian a no más de $20.
Una ensalada rusa, con papas, mayonesa y garbanzos, para cuatro personas, puede llegar a costar hasta cuatrocientos pesos.