La Justicia investiga una supuesta estafa por $50 millones por un faltante de 2000 cabezas de ganado de la empresa Landver SA, en el departamento de Curuzú Cuatiá.
Según el expediente de la causa publicado este miércoles por La nación en julio de 2019 Landver vendió el campo, por lo que tuvo que desocuparlo para entregarlo a fines del mes siguiente. La compañía decidió desprenderse de las casi 2000 cabezas de ganado y firmó un contrato de venta en consignación con la sociedad de Bobbio en octubre de ese año para que se encargue de la comercialización.
De la investigación surge que, al resultar difícil la venta total de la hacienda de manera rápida, Bobbio ofreció trasladar la hacienda al campo Santa Ana del Trébol, perteneciente a su familia. “ hacienda en el campo de la familia Bobbio”, señaló Piaggio.
Los hechos
En este contexto, y agotadas las tratativas, se enviaron cartas documento para que restituya la hacienda. Bobbio respondió de la misma manera, reconociendo que tenía en su campo las 1966 cabezas de propiedad de Landver, en virtud del contrato de consignación. “Sin embargo, siempre se negó a exhibir la hacienda, aduciendo el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO)”, afirmó Piaggio.
Ante la negativa, en agosto del año pasado, un representante de la firma propietaria se hizo presente en el campo en compañía de Agustín Bianchi, escribano de la localidad vecina de Mercedes, a fin de constatar la existencia y el estado del ganado y proceder luego a su retiro. Según consta en el acta labrada por el escribano, Bobbio reconoció que tenía la hacienda pero no facilitó el ingreso al establecimiento ganadero.
Ello motivó, a través del abogado correntino Matías Mosca Tressens, el inicio de la denuncia penal por supuesta administración fraudulenta y retención indebida ante el Juzgado Criminal y Correccional de Primera Instancia de Curuzú Cuatiá, a cargo del juez Martín Vega, siendo la fiscal actuante María Alejandra Talamona.