La cumbre de la UE se realizó en medio de un aumento de casos de COVID-19 en varios países y del conflicto con AstraZeneca por el incumplimiento del contrato firmado con la Comisión.
La cumbre debería haber sido presencial, al tratarse de la reunión oficial de primavera que cada año celebran los líderes europeos, pero el empeoramiento de la situación epidemiológica llevó a Michel a cambiar de planes y convocarla de forma telemática.
«Esperamos con interés nuestros debates de hoy con los líderes de la UE: Acelerar el despliegue de la vacunación, forjar una nueva agenda entre la UE y EE. UU., animar a Turquía a comprometerse con la UE de forma constructiva y abordar los retos que plantea Rusia», resumió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un tuit.
Para empezar, los líderes insistirán en su mensaje a las farmacéuticas para que respeten los compromisos contractuales adquiridos, según el borrador de la declaración final de la cumbre.