Corrientes, jueves 02 de abril de 2026

Cultura Corrientes
ARTE Y CONSERVACIÓN

La conservación y restauración de obras pertenecientes al período colonial Sudamericano

10-03-2021
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(Por Elisa Martinez para momarandu.com*) He tenido la oportunidad de especializarme en la conservación y restauración de obras pertenecientes al período colonial Sudamericano, pues me desempeñé como personal de planta en la Fundación TAREA (que dependía de Fundación Antorchas y Academia Nacional de Bellas Artes desde 1992 hasta 1997),

Se debe tener en cuenta que las pinturas de este período cuentan con 300 o más años de vida, por lo tanto, poseen varias capas de barniz que se han aplicado en distintas épocas. Una original y las subsiguientes, han intentado darle una solución estética o bien sólo se ha tratado de una cuestión de moda.

En principio para la remoción, se utilizaban solventes aromáticos y otros como la trementina, los primeros, fueros utilizados con posterioridad con mayor prudencia, debido a lo perjudicial que podrían llegar a ser para la obra por tratarse de solventes muy reactivos para la obra y también agresivos para la salud del restaurador. La trementina, se descartó en su totalidad, debido su rápido envejecimiento, y durante este proceso los restos de la misma que puedan llegar a quedar viran hacia un color ámbar, que perjudica la lectura estética de la obra.

Se adoptó entonces el uso ante todo de hidrocarburos alifáticos y aromáticos, pero también con alcoholes, cetonas y mezclas de todos ellos, el principio es utilizar los solventes menos enérgicos y en base a las necesidades optar gradualmente por aquellos más enérgicos y decapantes. También se abrieron las posibilidades de utilizar mezclas acuosas, ya sea con contenido de ácido o de base, resultaron muy efectivas, menos agresivas, menos tóxicas y más baratas que los solventes orgánicos.

A veces los solventes menos agresivos debían actuar un tiempo considerable sobre la superficie, pero su evaporación, era rápida, usándose en ese caso mayor cantidad de pasadas, al costo de humedecer zonas no deseadas, se recurrió entonces al uso de geles, con óptimos resultados.

Se debe tener en cuenta que la pintura colonial tiene la particularidad de resistir los embates de solventes y tratamientos enérgicos, no se puede aplicar este criterio en la pintura contemporánea, que es mucho mas frágil y vulnerable.

El criterio químico, es uno, en relación al criterio estético, generalmente existe uno aplicado a los museos y otro con remociones muy agresivas para la obra como producto de un criterio privado que se basa en la ignorancia acerca de lo que es buenos para la obra y la importancia de la impronta del tiempo en ella. Aclaro, dentro de este grupo privado, hay quienes poseen otro punto de vista, con un pensamiento donde prevalece la obra y su importancia antes que un gusto estético.

Remoción total o parcial… considero es importante determinar hasta qué punto la o las capas de recubrimiento ponen en peligro la integridad estructural o estética de la obra. En el caso que el barniz se haya oxidado en su totalidad no permitiendo una lectura de la obra, debe ser retirado. Pero, si este fue aplicado de manera muy despareja, obviamente existirán zonas con mayor acumulación que otras, o bien, los pigmentos no reaccionan todos iguales ante la presencia de un recubrimiento protector, por lo tanto, su retiro puede ser parcial en base a las necesidades.

Sí, he realizado en más de una oportunidad adelgazamiento de barniz, sobre todo en originales. He utilizado este criterio, pues no estoy de acuerdo con las remociones a fondo, donde la obra queda como si hubiera sido terminada ayer, en la mayoría de los casos el resultado es tal. Si la ínfima capa que queda no perjudica o pone en peligro el estado de conservación de la obra, opto por dejarla.

A la hora de reponer la capa de protección –si es que lo cree necesario- ¿Cómo se selecciona el material y la técnica de aplicación adecuados para cada caso?

El material se selecciona en base a las características de la obra, utilizando barnices aptos para conservación y restauración, de calidad comprobada. Si no llegara a contar con esta garantía, prefiero no utilizarlo.
En cuanto a la técnica de aplicación, lo más apropiado es aplicar con aerógrafo o bien productos presentados en aerosol. En las obras que requieren aplicaciones con pincel, la película debe ser lo más delgada posible.

El criterio de remoción ha cambiado, permanezco en esta profesión desde hace treinta y nueve años, lo diez primeros, con un criterio fundamentado, pero muy invasivo para la obra.
A partir de la experiencia diaria y formación recibida en Antorchas, la labor ha sido más reflexiva y científica, pensando en la calidad de vida que le ofrecemos a la obra después de cada intervención, pro y contra para que la misma perdure a través del tiempo.

El barniz original, si no está totalmente oxidado, al punto que no permita ver integralmente la obra, o si no pone en riesgo la vida de la obra, considero no es necesario retirarlo.

A la hora de retirar un barniz es necesario analizar minuciosamente el caso, a qué objetivo deseo llegar y qué camino será el más apropiado para la obra. Y realizar cuantas pruebas sean necesarias, para que, al momento de intervenir el paso que se dé, sea seguro bien fundamentado.

Ejemplos de casos muy representativos.

Ejemplo, en la serie del Siglo XVIII sobre la vida de Santa Rosa de Lima, lienzos de autor anónimo, escuela cuzqueña, óleos sobre tela de 120cm x 240cm aproximadamente, que pertenecen al monasterio de Santa Catalina en Córdoba.
Casos: “Santa Rosa bordando”
“Santa Rosa se corta los cabellos”

En estas obras se han retirado gradualmente las distintas capas de barniz (de diversos orígenes) aplicadas en distintas épocas, quedando sólo la capa de barniz original.




Obra de Emilio Pettoruti, “Pájaro Tropical” óleo sobre lienzo, 250cmx 150cm aprox. Museo de Bellas Artes de Corrientes.

En esta obra la remoción de barniz ha sido total, se trata de una obra contemporánea, cuya capa pictórica es muy delgada, a la que en la década del 90 se le aplicó barniz damar de muy mala calidad y en cantidad excesiva, lo que provocó gradualmente el estallido de la capa pictórica original debido a la tensión superficial provocada por el barniz aplicado. Se removió en su totalidad este barniz y luego de laos respectivos procesos de restauración se aplicó una delgada capa de barniz en aerosol, semi-mate.

*Restauradora de obras de arte en Instituto de Cultura de Corrientes.