El Centro de Estudios y de Invesigaciones Históricas "Juan Domingo Perón" envió ha momarandu.com para su publicación un documento con el título: "24 de Febrero de 1946: El pueblo legitima por la vía constitucional las banderas revolucionarias del 17 de Octubre"
El texto íntegro es el siguiente:
24 DE FEBRERO DE 1946: EL PUEBLO LEGITIMA
POR LA VIA CONSTITUCIONAL LAS BANDERAS
REVOLUCIONARIAS DEL 17 DE OCTUBRE
1946 - 24 DE FEBRERO - 2021
“Cuando nuestros enemigos hablan de democracia, tienen en sus mentes la idea de una democracia estática, quiero decir, de una democracia sentada en los actuales privilegios de clase… La democracia, aquella democracia capitalista, se siente estremecida en sus cimientos y nos lanza la imputación de totalitarismo. De ese modo, llegaríamos a la conclusión de que el futuro Congreso representará un régimen democrático si triunfan los privilegios de la clase hasta ahora dominante y que representará un régimen dictatorial, si como estoy seguro, triunfan en las elecciones las masas de trabajadores que me acompañan en todo el país (J.D.Perón. 12 de octubre de 1946).
Existen tres hechos históricos que hacen a la identidad ideológica y política del Peronismo, ellos son: el 17 de octubre de 1945, el 24 de febrero de 1946 y por fin, la Reforma Constitucional de 1949, con la cual nuestra Patria ingresó al constitucionalismo social del siglo XX, del cual fueron pioneras la Constitución Mexicana de Querétaro de 1917 y la Constitución Alemana de Weimar de 1919. A estos tres acontecimientos que, constituyen parte del proceso histórico e ideológico del Peronismo se refería con una síntesis genial hacia el año 1957 ese gran ius filósofo y constitucionalista llamado Arturo Enrique Sampay: “La reforma de 1949 tuvo por esencial finalidad la de consolidar jurídicamente los frutos de la revolución popular el 17 de octubre de 1945, ratificada electoralmente en los comicios libérrimos del 24 de febrero de 1946, cuyo contenido consistía en hacer de una Argentina hasta entonces dependiente de un imperialismo expoliador, una Nación económicamente libre y políticamente soberana; y de una masa popular misérrima. un pueblo que participara directamente en el manejo de la cosa pública……” (Arturo E. Sampay, del documento publicado en Montevideo en julio de 1957). La cita no es accidental, tiene un objetivo fundamental, demostrar que sin la concurrencia de estos tres acontecimientos históricos, hoy no hubiera existido el Peronismo y la proyección a la Argentina de nuestros días, de la única experiencia revolucionaria de la cual fue protagonista nuestro pueblo.-
Esta breve introducción tiene un solo objetivo, señalar que el 24 de febrero de 1946, cuyos 75 años conmemoramos los Peronistas, no constituye una fecha más del calendario para la evocación historicista de los nostálgicos, sino, un mojón del rico historial del Peronismo para nutrir la conciencia, la praxis militante y la mística revolucionaria de las nuevas generaciones que se han incorporado o que se incorporen al Peronismo.-
Aquel 24 de febrero –al igual que lo que ocurre en nuestros días- el pueblo –del cual somos parte indisoluble- tuvo que enfrentar esa contradicción dialéctica que viene desde el fondo de la historia y que, algunos sospechosamente pretenden ocultar. En efecto, aquel día memorable, la fórmula PERON-QUIJANO con una coalición electoral construida de apuro (Partido Laborista-UCR Junta Renovadora) tuvo que enfrentar nada más y nada menos que a la totalidad de la decadente partidocracia liberal de la época nucleada en la Unión Democrática, apoyada por Estados Unidos a través de Spruille Braden (ex embajador y ejecutor de la política norteamericana del Dpto. de Estado en los asuntos internos del continente), por los personeros de la oligarquía tradicional (Nicolas Repetto, Antonio Santamarina, Ernesto Sanmartino, Alfredo Palacios y Américo y Rodolfo Ghioldi, entre otros) y los monopolios extranjeros nucleados en la Sociedad Rural y en la UIA, por la prensa venal de la Nación de los Mitre y la Prensa de los Gainza Paz, y por fin, por la prédica denotativa de la intelligentzia nucleada en aquellos años en el grupo SUR (Victoria y Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges, etc.). Pudo más con su fuerza arrolladora el naciente proletariado industrial emergente del interior provinciano y su simbiosis política con un hombre que, amén de haber sido tocado por el “oleo sagrado de Samuel” (atributo exclusivo de los líderes de masa), tuvo la virtud de interpretar y de dar respuestas desde la Secretaría de Trabajo y Previsión (con delegaciones regionales en todo el territorio nacional) a los justos y postergados reclamos de la clase trabajadora. Allí donde tuvo su origen el fuero laboral; el Estatuto del Peón Rural; el Salario Mínimo, Vital y Movil; el aguinaldo; las vacaciones pagas; la Ley de Asociaciones Sindicales con la cual se estructuró jurídicamente la unidad del movimiento obrero en una central única (CGT) y por fin, donde el Dr. Eduarto Stafforini concibió la palabra JUSTICIALISMO para identificar a la doctrina justicialista, sustancia y guía rectora del ideal Peronista de la Patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.-
Con el triunfo electoral del 24 de febrero de 1946, el Peronismo y con él el naciente proletariado industrial y un vasto sector de la clase media ingresaba a la Casa de Gobierno, legitimando democráticamente con el voto popular las banderas revolucionarias del 17 de octubre de 1945. El próximo paso sería la solemne declaración de la independencia económica del 9 de julio de 1947 (tras la nacionalización de los resortes estratégicos de la economía nacional) y luego, la Convención Constituyente de 1949, en cuya oportunidad, se elevaría al rango de norma constitucional los derechos del trabajador, la nacionalización del dominio de los hidrocarburos y de las minas, del comercio exterior, la nacionalización de los servicios públicos y por fin, el principio de la función social de la propiedad privada y la impronta revolucionaria del Peronismo que sostiene: “Hay que suprimir la economía capitalista de explotación reemplazándola por una economía social, en la que no hayan explotadores ni explotados y donde cada uno reciba la retribución justa a su capacidad y a su esfuerzo. El capital debe estar al servicio de la economía y ésta al servicio del pueblo, dentro de un orden económico fundado en la justicia social”.-
Para concluir, cabe decir que, el Peronismo no se agota con la Comunidad Organizada y las 20 Verdades. El Peronismo es algo más, es América Latina Ahora o Nunca, la Hora de los Pueblos, Actualización Doctrinaria para la Toma del Poder y el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, es la construcción política, económica, social y cultural de un pueblo que, en histórica simbiosis con el Gral. Perón, llevó adelante una revolución en todo el sentido y la profundidad del término y que, no constituye lo pretérito sino, el presente vívido de la única experiencia popular y nacional, sobre cuyas bases se tendrá que construir más temprano que tarde, el futuro de grandeza y de felicidad que nos merecemos los argentinos: la Patria Justa, Libre y Soberana, por la cual inmolaron sus vidas en patriótico holocausto miles de compañeros.-
* Firman por el CENTRO DE ESTUDIOS Y DE INVESTIGACIONES
HISTORICAS “JUAN DOMINGO PERON”1946
Norberto S. Soto Hector O. Castillo
Abogado Laboralista, miembro titular de la FAES, Ex Secretario Gral. de la Asociación Bancaria-Ctes.
Ex Asesor de la CGT-Delegación Corrientes, actual
asesor de organizaciones sindicales.
Ramon A. Salazar Peleato Ramón A. Gómez
Abogado – Ex Juez en lo Penal Abogado Laboralista- ex Director Dpto. Pcial.
de Trabajo, ex Director Diario Corrientes
y ex Director IOSAP
Daniel A. Bordón Juan M. Roldan Carlos A. Cassarino
Abogado –docente universitario (UNNE) Abogado Docente - Historiador