Corrientes, sábado 02 de mayo de 2026

Sociedad Corrientes
GOYA

10 años de prisión para el abusador de una joven con retraso madurativo

24-02-2021
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La justicia lo halló culpable del delito de abuso sexual con acceso carnal. Se tomó como agravante la modalidad que utilizó, el daño causado y el estado de vulnerabilidad de la víctima, a quien le provocó Trastorno de Estrés Postraumático. Se aplicó perspectiva de género.

La sentencia estuvo a cargo del Tribunal Oral Penal de Goya, integrado por los doctores Jorge Carbone, Julio Duarte y Joaquín Sebastián Romero,

El Fiscal de Cámara, Guillermo Barry, había solicitado 13 años de prisión.

El condenado cumplirá la sanción en la cárcel de Corrientes y además de que se le recomendó asistencia psicológica se le prohibió intentar cualquier tipo de contacto con la víctima.

También, el Tribunal Oral Penal de Goya ordenó que la joven siga un tratamiento para poder superar los daños que produjo el abuso ya que se comprobó que sufre Trastorno de Estrés Postraumático.

“El presente caso cobra especial importancia por las características del sujeto pasivo desde una mirada integradora y en consonancia con la batería de Convenciones Internacionales que protegen la dignidad de todo ser humano” se señala en la sentencia Nº2/21.

Y la “situación de vulnerabilidad en que se encontraba X.X.X. fue detonante del ataque a su integridad sexual por parte del procesado, quien se valió de los más hábiles y viles ardides para engañar a la joven (…)” y “(…) el conocimiento y representación de esta situación por parte del imputado quien intentó no dejar rastros”.

Perspectiva de Género

El Tribunal entendió que la decisión adoptada debía asumirse “con una mirada sobre los hechos y sobre la norma jurídica aplicando una visión crítica de la realidad, haciendo cumplir la manda constitucional de hacer realidad el derecho a la igualdad, remediando las relaciones asimétricas de poder”, característica propia de una mirada con perspectiva de género.

El hecho

El Tribunal, en base a los testimonios recabados y las pruebas tuvo por acreditado la responsabilidad del vecino en el hecho, que ocurrió a mediados de noviembre de 2018, en su casa ubicada lindante a la de la víctima.

Abusó sexualmente de la joven de 17 años ejerciendo fuerza y aprovechando no solo su retraso madurativo, sino también la confianza que mantenían por ser conocidos.

La niña relató lo sucedido a un amiga y vecina del barrio, esa amiga le contó a su mamá, quien puso en conocimiento de los hechos a las hermanas de la víctima y así llego a saber la madre. Esta contactó a su abogada y concurrió a un centro sanitario donde constataron las lesiones y efectuó la denuncia policial.