El plan de vacunación se atrasó porque Rusia demora la entrega de las dosis prometidas para enero y febrero informa un artículo de Román Lejtman para Infobae Putin se comprometió a enviar 20 millones de dosis de la Sputnik V en los dos primeros meses del año, y el Gobierno ya asume que ese acuerdo comercial será incumplido por las plantas farmacéuticas que responden al Kremlin
Esas dosis no llegarán acorde a lo establecido en el contrato firmado por la Argentina y el Fondo Ruso de Inversión Directa, y la razón de la demora es muy fácil de explicar: todavía no han sido fabricadas por las plantas farmacéuticas que reciben órdenes directas del Kremlin.
El Presidente cumplió con todos los pasos comerciales, políticos e institucionales a su alcance. Firmó los contratos, depositó los millones de dólares prometidos, alistó los aviones de Aerolíneas Argentinas, autorizó el uso de la vacuna a través de la ANMAT y el Ministerio de Salud, envió dos comitivas oficiales a Moscú para explicar sus necesidades sanitarias y preparó un plan de alcance nacional sin hacer diferencias partidarias.
La asesora presidencial Cecilia Nicolini y la secretaria de Salud, Carla Vizzotti, que viajaron a Moscú por instrucción directa de Balcarce 50, ayer fatigaron sus celulares, su servicio de WhatsApp y dialogaron vía zoom con los responsables comerciales de la vacuna Sputnik V para tener un cuadro de situación.
Al otro lado del mundo, en las oficinas del Fondo Ruso de Inversión Directa, los gerentes de la nomenclatura del Kremlin reconocieron a Nicolini y Vizzotti que no podían cumplir con los embarques previstos para enero y febrero.
“Que manden lo que tengan, lo que puedan”, fue la instrucción directa de la Casa Rosada, trasmitida sin demoras a los negociadores de la vacuna Sputnik V.
Y la respuesta desde Moscú no se hizo esperar: “De acuerdo. Pero hoy (por ayer) no envíen el avión. Nosotros le avisamos”.
El incumplimiento de Moscú coloca al Gobierno en un laberinto. Todavía no está cerrado el acuerdo con China, Pfizer no contestó la contrapropuesta legal para cerrar un contrato de provisión de 3 millones de vacunas, las dosis de AstraZeneca recién llegaran en marzo y Moderna recién podría entregar su producto en el segundo semestre de 2021.
La primera apuesta sanitaria de Alberto Fernández era la vacuna rusa prometida por Putin. Y en Gobierno ya asumieron que el plan masivo de vacunación se atrasará sin solución a la vista. No hay manera de suplantar las diez millones de dosis que prometió el Kremlin a fines del año pasado.
Vizzotti y Nicolini, las dos negociadoras con Rusia en nombre del Gobierno, tienen previsto iniciar hoy una nueva ronda de contactos con los gerentes comerciales de la Sputnik V. Si Putin no toma la decisión de liberar una partida a favor de la Argentina, nada cambiará respecto a la situación de ayer. Y si finalmente lo hace, Aerolíneas Argentina traerá de Moscú -en las próximas horas- un embarque máximo de 600.000 dosis.