Corrientes, domingo 13 de junio de 2021

Opinión País

La nueva década: el futuro ya pasó, por la Ing. María Elina Serrano

28-12-2020
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(Por Ing. María Elina Serrano*) El futuro que nos imaginábamos remoto, sucedió este 2020. ¿Cómo nos imaginamos ahora los próximos años? ¿Es posible pensar en cómo afrontaremos el mundo que vendrá? Cuando cambia nuestra idea sobre el futuro, cambian nuestros referentes, nuestras expectativas y también nuestros miedos.

Nos familiarizamos este año con nuevas herramientas, cosas que vimos en las películas de ciencia ficción. Pero en realidad eran nuevas para nosotros, ya que la mayoría tenían años de existencia.

La pandemia aumentó considerablemente el uso de la tecnología. Pero las diferencias entre quienes pudieron usarla y quienes no fueron demasiado evidentes. Adaptarse sigue siendo la clave.

HACEMOS UN ZOOM 

La tecnología seguirá revolucionando la medicina. Cada vez será más común conversar con el doctor y recibir diagnóstico y receta a través de una videoconferencia, especialmente para quienes tengan problemas de movilidad o no tengan horas disponibles para invertir en una sala de espera. (Predicciones para el 2020).

Probablemente nunca escuchamos el nombre de Eric Yuan. Siendo un joven ingeniero de nacionalidad china, intentó durante dos años ingresar a los Estados Unidos, y su visa fue negada en ocho oportunidades.

En 2007 el sueño de Eric Yuan era poder tener algún día, un dispositivo inteligente que con un solo clic le permitiera ver y hablar con alguien.

Después de pasar por varias compañías (entre ella Cisco Systems) Yuan entró con visa de trabajo y se radicó en Silicon Valley, creando su propia empresa en 2011 y lanzando la primera versión de Zoom al público en el año 2013.

Zoom salió a la Bolsa en abril de 2019, y esa misma mañana la cotización de las acciones casi duplicó el valor original.

Este año, Zoom fue la aplicación más descargada en la pandemia y Eric Yuan ingresó en la lista de multimillonarios de la Revista Forbes.

GENTE QUE BUSCA GENTE 

Después de muchos meses sin poder viajar, seguro que alguien necesita realizar el mismo trayecto. Si tenemos que viajar solos, sería interesante compartir el viaje, ya que además de hacerlo en compañía, se reducirían mucho los costos de un viaje largo en auto.

No es común en nuestro país, pero en Europa es muy conocida BlaBlaCar, una empresa de origen francés que está actualmente presente en 22 países. Desde 2009 conecta a vehículos con probables viajeros. Solo en España tiene más de 5 millones de usuarios y se puede recorrer casi toda Europa de esta manera, descargando la app en el teléfono celular.

En la Argentina, plataformas como Carpoolear, también conectan conductores -con asientos vacíos- con pasajeros que buscan viajar más rápido y barato. Se enmarca como proyecto de movilidad sostenible, ya que incentiva el uso racional y eficiente del automóvil como modo de transporte. Sus beneficios son: reducir las emisiones de gases efecto invernadero (GEI), el consumo de combustibles fósiles, así como evitar congestiones de tránsito y la probabilidad de accidentes. Menos autos en la ruta, más eficiencia y seguridad vial.

Por ahora, compartir el auto requiere un estricto control y responsabilidad, bajo protocolo de covid.

HABLEMOS OTRO IDIOMA

Si se trata de viajar, el tiempo en la ruta no debería ser tiempo perdido. En un mundo cada vez más exigente y competitivo, tendremos que sumar habilidades. Sin tiempo para asistir a clases, es posible aprender otro idioma mientras viajamos, ya sea conduciendo o no, escuchando la clase y repitiendo una y otra vez cada secuencia. Inglés, portugués, francés e italiano, o el idioma que elijamos, existen cursos muy accesibles e inclusive gratuitos mediante podcast en plataformas como la popular Spotify.

¿Pero, qué es un podcast? La palabra surgió en 2004 de la unión de dos palabras: IPod y broadcast (radio). Son archivos de audio, normalmente dividido en series y cada serie en episodios, que pueden ser descargados y escuchados en un dispositivo portátil, ya sea de forma online u offline.

A modo de ejemplo, el website de la cadena de noticias BBC posee una enorme variedad de podcasts de todo tipo para estudiar, mejorar o entretenernos, escuchando audios en inglés.

Los podcast fueron creados principios del siglo XXI para “colgar” programas radiales y escucharlos en diferido. Actualmente se usa esta herramienta para formación abierta, visitas guiadas a lugares turísticos, conferencias, entrevistas, divulgación científica, música, radio y tv.

EL AÑO QUE VIVIMOS EN PELIGRO

El aislamiento preventivo y el distanciamiento social hicieron emerger nuevas formas de comunicación, de comprar y vender, y hasta de participar en un show teatral o musical on-demand. Actores y cantantes que vieron muy afectadas sus actividades lo promocionan y agradecen.

Las limitantes son siempre las mismas: el manejo tecnológico, la capacidad de aprendizaje, el acceso a los medios informáticos y fundamentalmente la conectividad.

El acceso al uso de éstas y tantas otras aplicaciones marcarán en el futuro las diferencias de conocimientos, habilidades, y actitudes entre las personas. Así como para ciertos sectores el futuro ya pasó (como dice el título de esta nota) muchos otros aún no han podido incorporar la tecnología a sus vidas.

Muestra de ello fue la bancarización que demandó la aplicación del IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), ya que extraer dinero mediante un cajero automático, o pagar con débito… para muchos, fue la primera vez. Un buen incentivo para aprender.

La tarea de reconversión de los docentes y capacitadores, su adaptación a las nuevas tecnologías, ha comenzado y se profundizará, más allá del eventual regreso a las aulas. Los gobiernos apuestan a ello, imaginando el mundo que vivirán los sub 20 de hoy.

Los líderes políticos se enfrentarán a nuevas demandas, a la terminación de ciclos históricos y a crisis de representatividad. La militancia será diferente. La comunidad global estará al alcance de la mano, la velocidad de la comunicación irá en aumento y analizar la información será imprescindible para detectar fake news.

Mientas tanto, esperamos ansiosamente el abrazo irreemplazable, compartir el mate, salir de nuestra burbuja familiar para contactar con “el afuera”: hojear un periódico en un bar, tomar la carta y elegir que vamos a comer, comprar un libro usado, ir a una tribuna de futbol, a un acto político, o tomar una clase de baile en parejas.

Algún día, veremos cuando un desconocido nos sonría, sin tapabocas.

Ese es el futuro que imaginamos hoy.

(*) Exministra de Ambiente de Chaco.