Foto: Macowens, sobre Peatonal Junín, "regala todo" al 3x2.
Aún con ventas mucho más bajas que en 2019, los comerciantes en las áreas céntricas de la Ciudad de Corrientes enfrentan hoy, la primera última fecha de ventas extraordinarias de diciembre, navidad, con optimismo un duro cierre de año.
Hace cuatro días, desde el veinte de diciembre pasado, las vidrieras, desde Rioja hasta Santa Fe, sobre calle Junín, el más importante paseo de compras en la capital correntina, recibe, de nueve a veintiuna horas, casi extraordinariamente, a cientos de personas con intenciones de compra, un reducido número de clientes en comparación con las multitudes que registraban por estas fechas de celebración sólo un año atrás.
"No es posible negar que estamos peor, mucho peor, pero se está vendiendo, y eso nos trajo un poquito de la felicidad que necesitamos para festejar mañana", dice a momarandu.com un vendedor de productos electrodomésticos pocos metros antes de calle Córdoba.
"Se sabe que se está muy mal, los precios están más caros, y la gente, en general, no quiere comprar, pero este es un día extraordinario, asi que es mejor preparar ofertas y trabajar hoy y antes del 31 para sacar el stock de verano antes de que cambie la temporada", dice otro vendedor en un local de ropa unisex.
Foto: San Juan y Junín, Ciudad de Corrientes.
A simple vista, la venta de juguetes y comestibles domina el paseo de compras.
Entre calle y calle, además de los locales instalados sobre el perímetro de las veredas absorbidas por el paseo peatonal, casi un centenar de vendedores ambulantes también ofrece productos a precios baratísimos.
"Yo apunto al vuelto, por eso es todo tan barato. Vendo cosas que no pasan los 200 pesos, un poquito de plata que le sobra a cualquiera de estas personas que vienen a comprar carne o verduras para la navidad”, dice un vendedor ambulante en Plaza Cabral.
“Yo les ofrezco un juguete, un detalle para el celular, y gano algo, y como verás, hay muchos como yo, porque la gente ya no camina por otro lado, el correntino compra en Junín o en los mayoristas que están en la periferia", señala.
Foto: Venta ambultante de coberturas para celulares.
Dentro de los supermercados, la venta se torna selectiva y variada, cada vez más precisa y reflexiva, y, en algunos casos, dificultosa, pero mucho mejor que una semana atrás, opina un vendedor-repositor a pocos metros.
"Puedo decir que este año no se ven dos cosas, no sé si para bien o para mal, pero, primero, no se ven que sobren productos, o sea, se está vendiendo casi el stock justo, o un poco menos de lo que se pide, y segundo, a veces nos quedamos con ganas de vender a gente que pregunta precios", expresa.
Entre góndolas, las carnes magras concentran las miradas. Los cortes de asado pueden superar fácilmente los 1500 pesos, una tira de chorizos corta los 500 pesos, y 700 pesos el kilo de cortes vacunos sin grasa
Como era de esperar, la carne de pollo, la carne de cerdo y la carne de cordero, en ese orden, superan en demanda a la carne vacuna, aún en los cortes tradicionales, como el costillar, aunque aún no en volumen de venta.
El cordero, un corte no habitual en pleno crecimiento, que llega hasta el consumidor promovido por el gobierno de la provincia a precio subsidiado y se exhibe en las góndolas a 395 pesos el kilo, es un “corte preferido”, afirma un carnicero a momarandu.com.
"Las carnes salen mucho, es decir, tenemos una cola aparte, un ingreso aparte, y los clientes que la compran vienen casi para eso. El cordero se agotó. Ya te digo que seguro vamos a tener más para la segunda fiesta. A la gente le gusta, y compra local", agrega.
Para acompañar la cena, un año más las bebidas azucaradas son las preferidas. Aunque poco a poco, entre ellas, opciones de consumo sin gas ni azúcar comienzan a ocupar un lugar en la mesa, pero no por mucho más que el consumo de aperitivos y otras bebidas alcohólicas.
En las plazas la venta se abre a la artesanía, al contado, y en insólitas formas de trueque entre productores y feriantes: todo vale: regalos por efectivo, materia prima, herramientas electrónicas y hasta teléfonos usados.
Dentro de las jugueterías los muñecos de acción, los artículos de verano, y los peluches tejidos y de felpa "salen más" y se ofrecen en todos locales, incluso, con los mismos motivos, en puestos de venta ambulante.
"En esta navidad el cliente está estirando la plata. Compra por mil, por dos mil pesos, por tres mil pesos, y listo y quiere varios juguetes. El monto de compra promedio es de ochocientos pesos, no mucho más de eso. Nosotros regalamos los envoltorios. Va a ser una fiesta humilde, con sorpresas y linda", expresa un vendedor sobre Junin y San Juan.
Los electrodomésticos y eléctrónicos, lejos de la venta años atrás, son los últimos en venderse, razón por la cual, los locales especializados en este tipo de artículos han decidido no renovar el stock en las superficies de exhibición, y vender "de a uno" o a pedido con un mes de entrega con envío desde la Ciudad de Buenos Aires o el sur del país.
"Para estas fiestas se está trabajando practicamente online. Acá se gerencia la venta y se trae a principios de enero", dice en Garbarino un vendedor a momarandu.com.
Para estas opciones, el motor sigue siendo la financiación a largo plazo, en 12 cuotas sin interés y hasta 18 en cuotas, con noventa días de plazo entre la compra y el primer mes de pago.